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Argentina admite 15.000 casos de dengue

Un audio viral causa pánico y las autoridades aclaran que es la peor epidemia desde 2009

Hospital Penna, en donde se han tratado los casos de dengue en Buenos Aires.

Un audio de una supuesta profesional de un hospital de enfermos agudos de Buenos Aires, el Penna, se ‘viralizó’ esta semana por Whataspp en la capital argentina, sembró pánico sobre la propagación del dengue y la ministra de Salud porteña, Ana María Bou Pérez, debió aparecer este miércoles en los medios de comunicación para desmentirlo. Sin embargo, su homólogo de Argentina, Jorge Lemus, reconoció que ya hay 15.000 casos en todo el país y que constituye la mayor epidemia de esta enfermedad desde el anterior brote ocurrido en 2009.

En un mensaje de voz, una presunta empleada del hospital alertaba a otras madres en un grupo de Whatsapp: "Está habiendo cada vez más casos de dengue y no se está haciendo pública la situación. En mi hospital, en el Penna, tenemos más de 400 casos diagnosticados tanto en adultos como en pediatría. Se diagnostican entre siete y ocho casos más por día y esperamos la epidemia para marzo y abril”. También hablaba de que se han instalado mosquiteros para aislar a los ingresados, y en efecto están colocados en la segunda planta. Pero el director del Penna, Gustavo San Martín, declaró este miércoles que allí se atendieron 136 pacientes en lo que va del año y en la actualidad hay nueve ingresados, “ninguno de gravedad”. “Lo que dice el audio dista de la realidad y el hospital funciona con su actividad diaria sanitaria y docente”, sin colapsos como decía la mujer, aclaró San Martín.

En el hospital, situado en el barrio de Parque Patricios, una instrumentadora quirúrgica que sale unos minutos a descansar al aire libre reconoce que la autora del mensaje del dengue es una empleada del centro, pero advierte de que exagera en su descripción de una situación que, de todos modos, considera grave. Mientras relata su versión, aparece un responsable de seguridad del hospital que ordena a los periodistas retirarse a la calle. En la acera, una mujer cuenta que un pariente suyo está siendo atendido allí por dengue, pero el hospital le informó que carece de camas suficientes para ingresarlo. En las puertas vidriadas del hospital, carteles advierten sobre las medidas de prevención que deben adoptarse contra las tres enfermedades que contagia el mosquito aedes aegypti: zika, chikungunya y dengue. Esta última es la única de las tres que se ha transformado en epidemia en Argentina y solo en determinados casos puede ser mortal.

El Ministerio de Salud del Gobierno de Mauricio Macri nunca dejó de informar sobre la cantidad de casos, pero los números de infectados con dengue habían dejado de circular por los medios. El boletín epidemiológico del ministerio contó el 11 de febrero pasado que había 4.856 casos en Argentina. Una semana después informó 9.190, con foco en las provincias norteñas de Misiones y Formosa, a más de 800 kilómetros de Buenos Aires. Pero el pasado viernes contabilizó 14.013, de los cuales ya 5.083 eran autóctonos, es decir, por enfermos picados en Argentina por el aedes aegypti, y ya no solo de aquellos muchos que se contagiaron durante sus vacaciones del verano austral en Brasil. Claro que estos números casi no repercutieron en la prensa. De ahí que el audio viral haya causado tanto impacto, sobre todo porque se refería a casos en la capital y su periferia y a lo que podría ocurrir en el final del verano y principios del otoño, es decir, fuera de la temporada de mayor presencia de mosquitos.

La ciudad autónoma de Buenos Aires confirmó 216 casos de dengue, de los cuales 62 son autóctonos, y la provincia del mismo nombre (que rodea a la capital, es independiente de ella e incluye un territorio tan grande como Italia) hay 338, de los cuales 117 se contagiaron en Argentina. La ministra de Salud porteña dijo que el audio de Whatsapp era “falso y anónimo”, pero había servido “para alertar a la población, que hoy está hablando de esto y va a empezar a cuidarse más”. En el hospital ningún profesional quiere hablar abiertamente con la prensa, pero varios ratifican que la autora del audio trabaja allí.

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