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Intervenido el diario de mayor tirada de Turquía, opuesto al Gobierno

El conservador 'Zaman', antaño favorable a Erdogan, era muy crítico con el presidente

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, (derecha) junto al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, este viernes en Estambul. AP

Un tribunal ordenó este viernes intervenir el diario de mayor tirada de Turquía, Zaman, conservador e islámico pero opuesto al Ejecutivo del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), a instancias de la Fiscalía de Estambul. Aunque por el momento la Justicia no ha hecho públicas las razones de esta decisión, los medios locales la enmarcan en la investigación sobre la cofradía del clérigo Fethullah Gülen, a la que está vinculado el diario y sobre la que pesa un proceso por presunto intento de derribar al Gobierno.

Gülen, antaño aliado del AKP, se ha convertido en acérrimo rival del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, desde que jueces y policías supuestamente vinculados a la cofradía iniciasen una investigación sobre la corrupción en el entorno del mandatario.

Otro grupo mediático gülenista, Koza-Ipek, fue intervenido unos días antes de las elecciones del pasado 1 de noviembre y al frente de sus dos canales y dos diarios se colocó, por orden de la Justicia, a nuevos directores que inmediatamente cambiaron la línea editorial de estos medios, pasando de ser opositores a aduladores del Gobierno en cuestión de un día.

El director de publicaciones de Zaman, Abdülhamit Bilici, llamó a los lectores a defender el diario: “La libertad de prensa está protegida por nuestra Constitución y por el Tratado Europeo de Derechos Humanos. El nombramiento de un interventor para nuestro periódico significa suspender la Constitución. Esperemos que Turquía no siga por este camino, que regrese al camino de la legalidad”.

La publicación en inglés del mismo grupo mediático, Today’s Zaman, que también quedará bajo control de un interventor, denunció que Turquía se enfrenta “a sus peores y más sombríos días en cuanto a libertad de prensa”, recordando que la pasada semana se suspendió la emisión de dos canales opositores de izquierda del satélite público Türksat y que numerosos periodistas están siendo investigados y algunos de ellos permanece en la cárcel.

Una gran masa de personas se congregó en las oficinas del diario en Estambul y las verjas del complejo han sido bloqueadas con cadenas para evitar que entre el interventor designado por el tribunal. Todos los partidos de oposición han criticado la decisión judicial, tras la que ven la mano de un Gobierno cada vez más autoritario y dispuesto a hacer callar así las voces críticas como la de Zaman, que imprime unos 650.000 ejemplares al día y es el periódico más vendido de Turquía.

Incluso Ertugrul Günay, que fue ministro en un Gobierno del AKP, ha denunciado que éste es un paso más “en una dirección muy peligrosa”. “Nos están llevando a un caos en el que todos los principios, las reglas y las instituciones de la República de Turquía están siendo destruidas”, afirmó Günay.

El jefe de la Delegación de la UE en Turquía, Hansjörg Haber, mostró su preocupación por el suceso y recordó que la libertad de prensa es "esencial" para el proceso de adhesión comunitaria. Más duro se mostró el comisario de Derechos del Consejo de Europa, Nils Muiznieks: "Es el último de una serie de restricciones inaceptables a la libertad de prensa en Turquía, y refuerza la extremadamente preocupante tendencia al acoso judicial hacia los medios y periodistas disidentes".