Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Lula da Silva: “No debo nada ni temo a nada”

El expresidente de Brasil asegura que la operación policial en su contra solo buscaba "espectáculo"

El expresidente Lula da Silva saluda a sus seguidores en la sede del Partido de los Trabajadores, este viernes en São Paulo. AFP

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva ha afirmado este viernes que la operación realizada por la policía en su contra solo buscaba ofrecer un "espectáculo" a los medios de comunicación, ya que, si un juez quería escucharlo, solo necesitaba enviarle una notificación. La policía ha registrado este viernes su domicilio en las inmediaciones de São Paulo y se lo ha llevado a declarar como sospechoso de haber participado en una trama corrupta en la petrolera estatal Petrobras. Su interrogatorio ha durado tres horas.

"Estamos viviendo un proceso en que la pirotecnia vale más que cualquier cosa, lo que vale más es el espectáculo que se le ofrece a los medios que la investigación seria y responsable de la policía o la Fiscalía, que son instituciones que respeto", ha dicho el exmandatario ante militantes del Partido de los Trabajadores, en una rueda de prensa que ha ofrecido en la sede de la dirección nacional de la formación. Allí se ha reunido con la cúpula del partido en el Gobierno para tratar esta crisis.

"Si el juez [Sergio] Moro [responsable del caso de corrupción en Petrobras] o la Fiscalía querían escucharme, tan solo necesitaban mandarme un oficio porque yo nunca me negué a prestar declaración", ha afirmado Lula tras haber sido liberado. "No debo nada ni temo a nada", ha añadido. El exmandatario ha alegado que la policía no tenía por qué conducirlo hasta una comisaría porque nunca se negó a comparecer ante cualquier autoridad para dar explicaciones. "Ya fui a dar varias declaraciones ante el Ministerio Público [Fiscalía] y ante la Policía Federal. El enero pasado estaba de vacaciones y no me negué a ir a Brasilia a declarar ante la policía", ha indicado.

El expresidente ha afirmado que se sintió "prisionero" cuando la Policía Federal entró en su casa para llevarlo a la comisaría. Se ha declarado "indignado" por la llegada de los agentes y ha tildado de "lamentable" la actuación del "Poder Judicial". Además, ha calificado la actitud de la Fiscalía como "muy grave" y ha agregado que tenía una clara motivación política.

"De cualquier forma, nada de eso disminuye mi entusiasmo [con la lucha política]. Por el contrario, ellos encendieron aún más la llama dentro de mí", ha asegurado.

En una rueda de prensa en que ha dado detalles de la operación, el fiscal Carlos Fernando dos Santos Lima, responsable de la investigación del caso de Petrobras, ha afirmado que la Fiscalía optó por obligar a Lula a comparecer en una comisaría en lugar de citarlo en una fecha determinada para evitar manifestaciones.

El mismo fiscal ha dicho que el conjunto de indicios de que el exmandatario pudo haberse beneficiado de los desvíos de Petrobras es "bastante significativo".

Según Dos Santos Lima, el Instituto Lula y una empresa usada por el ex jefe de Estado para cobrar por conferencias recibieron cerca de 30 millones de reales (unos 7,5 millones de dólares) en donaciones de las cinco empresas más implicadas en los desvíos en Petrobras.

"Está claro que las donaciones pueden ser hechas por diversos motivos, pero tenemos que investigar si eso tiene alguna relación con los desvíos de Petrobras", ha afirmado.

Más información