Ladrones de pelo blanco

Los autores del robo de Hatton Garden, el mayor de la historia de Inglaterra, conocen hoy lunes su condena

Collins, Jones, Perkins y Reader, culpables confesos del robo.

Atención, guionistas: he aquí un material de primera. Esto no es solo, como se dijo en el juicio, el robo de joyas más grande de la historia de Inglaterra. El golpe de Hatton Garden es una tragicomedia sobre la inevitabilidad del destino. Un thriller sobre el oficio de delinquir. Una reivindicación de la media en la cabeza en tiempos de hackers. Una fábula, en fin, sobre el ocaso de una época. En Semana Santa de 2015, un grupo de jubilados entró en una cámara acorazada del barrio de los diamantes de Londres y se llevó un botín de 18 millones de euros. Hoy, los autores recibirán su condena. Es el momento de recopilar los elementos para la película del último gran robo de la vieja escuela.

1. Los personajes. Brian Reader, alias el Maestro, tiene 76 años y un extenso pedigrí criminal. No levanta cabeza desde la muerte de su mujer hace siete años, y rellena crucigramas con el nombre de pila de esta. Terry Perkins, que celebraría su 67 cumpleaños en la caja de depósitos de Hatton Garden, cumplió los 35 en otro robo por el que pagó 22 años en prisión. John Collins, de 74, descrito por un compinche como “el hombre con la cabeza más dura y el corazón más grande de Londres”, tenía encomendada la labor de vigilancia durante el robo pero se quedó dormido. Y Danny Jones, de 58, es un excéntrico aficionado a vestirse con la bata de su madre y un sombrero fez. Se preparó para el golpe con el libro Medicina forense para dummies. Los cuatro confesaron. Otros cinco han sido declarados culpables de diversos cargos. Entre ellos Billy el Pescado, de 60 años, conductor de la banda, que tiene dos prótesis de cadera y padece incontinencia urinaria. Cuando lo detuvieron, se hizo pis. ¿Dudas con el casting? Descuiden: Michael Caine ya ha anunciado que estaría encantado de participar en la película.

El agujero que hicieron los ladrones de Hatton Garden. REUTERS

2. El golpe. Interior. Noche. Los hombres descienden por el hueco del ascensor hasta el sótano de un edificio de Hatton Gardens. Después de tres años de reuniones en un pub del norte de Londres, ha llegado el momento de la verdad. Desactivan las puertas de seguridad. Suena una alarma, pero es Viernes Santo y la policía no reacciona. Abren un agujero en la pared de hormigón con un gran taladro industrial, pero se topan con la trasera metálica de las cajas de seguridad. Tratan sin éxito de atravesarla. A las ocho de la mañana abandonan el lugar con las manos vacías. Reader pierde los nervios y decide no regresar. Al día siguiente, los demás vuelven a intentarlo. Esta vez lo consiguen. Abren 73 cajas de seguridad y se llevan las joyas. A las 6.44 del domingo 5 de abril despejan el lugar.

3. La investigación. Exterior. Día. La policía encuentra dos bolsas con joyas en un cementerio del norte de Londres. Por alguna razón, Jones decidió esconder su parte en la tumba de su suegro. Fragmentos del botín ha ido apareciendo, pero aún no se ha recobrado entero. La banda cayó el 19 de mayo en una serie de redadas policiales con más de 200 agentes. No dejaron huellas físicas, pero no contaron con las modernas técnicas de investigación criminal. Lectores de matrículas, cámaras, micrófonos. Horas de conversaciones grabadas delataron a los ladrones. “Esta será mi pensión”, comentó uno. “Si nos cogen, por lo menos podemos tener la cabeza bien alta de que tuvimos nuestro último golpe”, añadió otro. Como dijo el detective al mando del caso, “eran criminales analógicos operando en un mundo digital”. En el año 2000 hubo 300 robos de bancos en Reino Unido; el año pasado, menos de 90. Mientras tanto, 3,8 millones de personas han sido víctimas de fraude online

4. Secuelas. Disculpen: esta película ya está en marcha. Lo anunció la empresa Metrodome. El título de trabajo es El golpe de Hatton Garden y el productor asegura que está “en las fases finales del asesoramiento legal”. Pero no se preocupen y tomen nota de este spin off: hay otro miembro de la banda que aún sigue libre. Se llama Basil y se le ve con una peluca roja en las cámaras de seguridad. Según testimonios de los acusados, es un expolicía y tuvo un papel clave en el golpe. De nada.