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El gobernador del Banco de Inglaterra alerta de las consecuencias del ‘Brexit’

Carney subleva a los euroescépticos al advertir de la posible salida del país de algunas entidades financieras

Mark Carney, este martes en el Parlamneto británico. REUTERS

El Banco de Inglaterra ha entrado sutilmente en el debate sobre el Brexit, proporcionando un valioso apoyo al primer ministro y enojando a los diputados más euroescépticos. Mark Carney, gobernador de la autoridad monetaria británica, ha dicho el martes en el Parlamento que el acuerdo alcanzado por David Cameron en Bruselas el mes pasado satisface todos los asuntos que el banco central había identificado como necesarios para asegurar la estabilidad monetaria y financiera de Reino Unido. La perspectiva de abandonar la UE, ha dicho Carney, “es el mayor riesgo doméstico a la estabilidad financiera”. Y ha añadido que algunas empresas de la City londinense abandonarían el país en caso de producirse el Brexit.

Así, sin pedir explícitamente el voto por permanecer en la UE, Carney ha aportado argumentos a aquellos que, como el primer ministro, defienden esa postura ante el referéndum que se celebrará el próximo 23 de junio. Pero el tenor de su comparecencia en la sesión de escrutinio parlamentario ha enfurecido a los diputados partidarios del Brexit, que consideran que al apoyar la línea oficial del Gobierno traicionaba el deber de neutralidad de la institución que representa. La intervención de Carney, según el beligerante diputado euroescéptico Jacob Rees-Mogg, “es especulativa y rebaja la dignidad del Banco de Inglaterra”.

“No voy a permitir que diga eso”, ha respondido Carney. Valorar el impacto del resultado del referéndum en la estabilidad financiera del país, ha explicado, entra dentro de las competencias del Banco de Inglaterra. El gobernador ha negado haber recibido presión alguna de Downing Street y ha añadido que la institución se toma “muy en serio” su independencia. “Lo que expreso”, ha aclarado, “es la postura del banco”.

Dicha postura está contenida en una carta enviada por Carney al comité parlamentario ante el que compareció ayer. “El acuerdo [alcanzado por Cameron en Bruselas] reconoce explícitamente la necesidad de Reino Unido de supervisar su estabilidad financiera, sin impedir la implementación de los necesarios avances en la integración entre los miembros de la eurozona”, dice la carta. “Reconoce que hay más de una moneda en la UE y se compromete legalmente a asegurar la no discriminación en función de la moneda en el mercado común”.

Si Reino Unido sale de la UE, explica Carney, habrá un impacto en la City, que dependerá del tipo de acuerdo que alcance el Gobierno con sus antiguos socios. El gobernador ha explicado que algunos bancos ya están elaborando planes de contingencia que contemplan su desplazamiento a otros países, y ha señalado que existen pruebas de que el riesgo de abandonar el club fue uno de los factores que provocaron la reciente devaluación de la libra respecto a otras monedas.

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