Trabajar sin cobrar, otro obstáculo hacia la igualdad de las mujeres

Muchos casos ocurren en empresas familiares, en las que no reciben compensación alguna

Gloria Gómez y sus compañeras trabajan el hierro.

Además de la brecha salarial (cobrar menos por hacer el mismo trabajo que un hombre) y de participar menos en la fuerza laboral (58% de las mujeres vs 84% de los hombres en América Latina), las mujeres tienen más probabilidades de trabajar sin cobrar que los hombres, según datos del Banco Mundial.

Estos datos se publican justo antes de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, que este año está enfocado en lograr la completa igualdad de género para el 2030.

Es cierto, cada vez hay más mujeres trabajando –y en puestos de responsabilidad-, en una tendencia que la oficina regional de la Organización Internacional del Trabajo califica como “indetenible” y el trabajo de las mujeres fue esencial para reducir la pobreza en América Latina, pero aún hay desafíos en el camino hacia la igualdad plena.

Cuando se habla de trabajar sin cobrar” normalmente se piensa en voluntariado o prácticas en una empresa, pero en realidad el grueso de mujeres en esta situación trabajan, por ejemplo, en empresas familiares en las que no reciben compensación alguna.

El dato de la brecha en el acceso al mercado de trabajo es más dramático aún si se considera que en la gráfica se toma en cuenta a las personas que hacen tanto trabajo remunerado como sin compensación alguna.

Es decir, incluso contando a las mujeres que no cobran ni un céntimo por su trabajo, su participación en la fuerza laboral sigue estando muy por debajo que la de los hombres. Y a pesar de que cada vez se suman más a la fuerza de trabajo, siguen siendo ellas las que más hacen trabajos no remunerados. 

José Baig es Editor Online del Banco Mundial

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