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Muere Aldo Ferrer, economista referente del progresismo argentino

Fue ministro de Economía en los 70, apoyó al kirchnerismo y rechazó pactar con los buitre

El economista Aldo Ferrer, un referente del progresismo y la heterodoxia económica, inspirador en parte del modelo económico kirchnerista, ha muerto en Buenos Aires, según confirmó a EL PAÍS el economista Arnaldo Bocco. “Tenía una salud de hierro, nadaba 3 veces por semana y mantuvo su cabeza activa hasta último momento”, explica Bocco. Ferrer tenía 89 años y un cuerpo modelado por la vejez, pero su lucidez impactaba. Cuando recibía a los periodistas en su departamento de Recoleta, el torrente de ideas y datos que salía de su boca era prácticamente imposible de resumir en un texto escrito.

Ferrer era considerado por algunos una especie de Paul Krugman argentino, un economista de referencia del progresismo. Pero su recorrido era mucho más amplio. Llevaba toda la vida observando la economía de su país y del mundo, y llegó a ser ministro de Economía en 1970, en la transición entre una dictadura y el régimen democrático, años muy duros de la historia argentina.

En octubre de 2015, en plena campaña electoral, Ferrer recibía a EL PAÍS en su departamento y se mostraba entusiasta con el futuro económico de su país. Ferrer, miembro del Partido Radical, no estaba de acuerdo con la apuesta de su formación por una alianza con Macri y seguía defendiendo buena parte de la política económica kirchnerista.

Ferrer insistía en que pese a los negros augurios de la oposición de entonces, que ahora está en el Gobierno, Argentina está "en el mejor momento de su historia" si uno mira al pasado y ve el doloroso siglo XX que ha tenido el país austral, con dictaduras atroces y crisis durísimas, o el arranque del XXI, con el hundimiento de 2001.

Siempre a contracorriente, rechazaba cualquier tipo de ajuste y defendía que Argentina tenía muchas posibilidades para salir de la situación de estancamiento económico. "Hay que tener en cuenta que el país tuvo entre 1930 y 1983 seis golpes de Estado. Esto es cosa del pasado. Estamos en el mejor momento de nuestra experiencia histórica. Argentina es un país con grandes recursos y hemos demostrado que somos capaces de gestionar el conocimiento en áreas de frontera, como la energía nuclear, la actividad espacial, el sector agrario transgénico", insistía el economista.

Hasta el último momento de su vida, Ferrer fue contra la corriente mayoritaria y últimamente por ejemplo se había manifestado en contra de pactar con los fondos buitre, algo que está a punto de aprobarse en el Congreso argentino con el rechazo solo del kirchnerismo más puro y el apoyo de buena parte del peronismo. "No es posible que un juez de Nueva York (Thomas Griesa) le diga al país que se debe derogar una ley para que se llegue a un acuerdo. Eso afecta la soberanía nacional y la división de poderes", sentenció.

De profesión contable, ocupó la presidencia del Banco de la Provincia de Buenos Aires entre 1983 y 1987 y durante la presidencia de Fernando de la Rúa presidió la Comisión Nacional de Energía Atómica (1999-2001). También fue embajador en Francia y director de Enarsa. Además, integró el llamado Grupo Fénix, formado en el año 2000 para diseñar un modelo económico alternativo a las políticas neoliberales, impulsadas por el Consenso de Washington y llevadas a cabo en Argentina entre 1976 y 2001.