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Juncker advierte de que el acuerdo con Turquía puede necesitar cambios legales

La UE espera un descenso "sustancial" de la llegada de refugiados con la misión de la OTAN

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claud Juncker, junto al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, este jueves. AFP

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ve probable que el acuerdo para que Turquía reciba a los refugiados desde otros países tenga que superar trabas legales. "Es posible que para aplicar el concepto de tercer país seguro Grecia y Turquía tengan que aprobar leyes en sus respectivos Parlamentos", señaló Juncker este jueves en una intervención posterior a su encuentro con Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN. "Estamos en contacto con el Gobierno turco porque el artículo 38 de la directiva sobre procedimientos de asilo requiere, en este caso de Turquía, que pruebe por todos los medios que cumple con los requisitos básicos de la Convención de Ginebra", añadió.

Las palabras de Juncker llegan después de que tanto la ONU como el Parlamento Europeo mostraran sus dudas sobre la legalidad del nuevo marco que impulsa Bruselas, que permitiría expulsar de Grecia con destino Turquía a todos los migrantes que lleguen a sus costas, incluidos los refugiados sirios. Turquía solo concede actualmente la categoría de refugiados a ciudadanos europeos. Para los sirios, Ankara cuenta con un esquema de protección que no coincide exactamente con la etiqueta de refugiado pero que los expertos comunitarios consideran equivalente.

Durante su intervención, Juncker se ha mostrado optimista sobre la misión de la OTAN en el mar Egeo, donde la Alianza está ya presente con cinco buques de guerra con el objetivo de frenar el tráfico ilegal de personas. Los barcos compartirán información en tiempo real sobre las mafias que operan en la zona con las autoridades turcas y griegas y con Frontex, la agencia europea de fronteras. "Estamos convencidos de que la cooperación con la OTAN supondrá una reducción sustancial de las entradas irregulares", dijo.

El secretario general de la OTAN ha explicado que la presencia de los buques en el mar Egeo responde a la petición realizada por Alemania, Grecia y Turquía para afrontar la "peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial". Aunque el objetivo de la misión no es el rescate de migrantes, cabe la posibilidad de que tengan que auxiliar a embarcaciones en problemas tal y como marcan las normas internacionales. En ese caso, como ha reafirmado este jueves Stoltenberg, el acuerdo con Ankara establece que todos los migrantes rescatados provenientes de Turquía serán devueltos a suelo turco.

Pese a que la operación se anunció hace casi un mes, la OTAN se adentró por primera vez en aguas territoriales turcas y griegas este lunes. Lo hizo patrullando en torno a la isla griega de Lesbos, la más cercana a Turquía. En algunos puntos de la costa las separan apenas 10 kilómetros, lo que ha facilitado que se haya convertido en uno de los principales puntos de destino de los refugiados que quieren cruzar a Europa.

Stoltenberg ha anunciado que el número de barcos que forman parte de la misión crecerá en los próximos días. El despliegue de la Alianza está integrado actualmente por naves de Alemania, Canadá, Turquía, Grecia y Reino Unido. Este último, un buque anfibio portahelicópteros enviado por Londres, acaba de sumarse a la misión esta misma semana: "Es una oportunidad para detener a los traficantes y enviar un mensaje claro a los migrantes que intentan hacer un viaje a Europa de que serán devueltos", señaló el primer ministro, David Cameron, sobre la participación de su país.

Jörg Klein, vicealmirante del barco alemán que lidera la operación de la OTAN, ha reconocido que la formación de los marinos en emergencias se ceñía hasta ahora a solventar accidentes como incendios o caídas al mar y no al salvamento de personas que viajan en un bote. Para paliar esta carencia, su tripulación ha realizado simulacros de rescate de inmigrantes a bordo de lanchas. "Estamos preparados", aseguró Klein tras los ejercicios.

Entre las nuevas embarcaciones que está previsto se unan al despliegue se encuentran buques de Francia y España. El presidente del país galo, François Hollande, anunció la semana pasada que su país contribuiría a la misión con un barco, y el ministro de Defensa español, Pedro Morenés, que España lo haría con dos buques —una fragata y un barco de aprovisionamiento— que ya tenía comprometidos, si bien se desconocen las fechas en que se incorporarán a la misión.

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