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Granma extiende la mano ante la visita de Obama pero cierra filas

El diario oficial respalda el acercamiento a EE UU y defiende la continuidad del sistema

Banderas de Cuba y EE UU en La Habana. REUTERS

Ante la llegada el lunes 21 de marzo de Barack Obama, Granma, el diario del Partido Comunista de Cuba, ha establecido en un editorial la postura oficial de bienvenida: colaborar sin pisarse. Al tiempo que indica que "debe reconocerse la posición reiterada [del presidente de Estados Unidos] de que el bloqueo tiene que ser eliminado" advierte de que "debe abandonarse la pretensión de fabricar una oposición política interna sufragada con dinero de los contribuyentes estadounidenses". Pasando la escoba a las especulaciones sobre una apertura política a corto plazo, el periódico concluye avanzando un cierre de filas en abril en el congreso del PC en torno a la continuidad del sistema: "Un camino soberanamente escogido y que seguramente será ratificado, con Fidel y Raúl en la victoria".

Granma recuerda que la de Obama es la primera visita de un jefe de la Casa Blanca desde que en 1928 Calvin Coolidge "desembarcó en La Habana a bordo de un buque de guerra", y saluda el hito histórico sobre la base de la autoafirmación: "Se ha llegado a este momento como resultado de la heroica resistencia del pueblo cubano y su lealtad a los principios, la defensa de la independencia y la soberanía nacional, en primerísimo lugar". Idea primordial desde el origen de la Revolución, hace tiempo que el soberanismo es la viga maestra del discurso oficial cubano, con el componente ideológico en un muy segundo plano. En un editorial de 3.000 palabras, Granma solo utiliza una vez la palabra "socialismo", y lo hace acompañándola del adjetivo "próspero".

El programa a la vista del Gobierno de Raúl Castro consiste en mantener el control político sin dar pie al pluripartidismo y poner todo el esfuerzo en la recapitalización del país. Así, Granma, igual que exige a Obama que la "política de cambio de régimen" sea "definitivamente sepultada", dice: "Esta será una oportunidad para que el presidente de los Estados Unidos aprecie directamente una nación enfrascada en su desarrollo económico y social", y lo invita a exprimir los meses de mandato que le quedan en el Despacho Oval para azuzar la discusión interna sobre el fin del embargo y aprovechar sus atribuciones para seguir aflojando el cerrojo comercial y financiero: "El pueblo de Cuba espera que la visita del mandatario consolide su voluntad de involucrarse activamente en un debate a fondo con el Congreso para el levantamiento del bloqueo y que continúe haciendo uso de sus prerrogativas ejecutivas para modificar tanto como sea posible su aplicación, sin necesidad de una acción legislativa".