Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Obama sella su alianza con el Canadá de Trudeau

Del cambio climático a los refugiados sirios, el presidente y el primer ministro exhiben su sintonía

El presidente Obama reacciona a una broma de Trudeau. AP

El presidente estadounidense, Barack Obama, poco dado a las efusiones amistosas con sus colegas internacionales, ha encontrado finalmente en el nuevo primer ministro canadiense, Justin Trudeau, a un líder con el que sintoniza. Obama y Trudeau, reunidos ayer en Washington, lanzaron un mensaje de respeto a la diversidad étnica y religiosa que contrasta con la retórica xenófoba del aspirante republicano, Donald Trump. “Nuestra diversidad es nuestra fuerza”, dijo Obama al recibir a Trudeau y a su familia en la Casa Blanca.

“Tengo una confianza tremenda en el pueblo americano y espero trabajar con quien decida enviar a la Casa Blanca al final de este año”, dijo el primer ministro canadiense tras el encuentro.

Después de años de frialdad con el antecesor de Trudeau, Stephen Harper, ahora las coincidencias van desde el cambio climático a la crisis de refugiados.

Obama consagró la renovada relación especial entre EE UU y Canadá con una cena de Estado en la Casa Blanca para los Trudeau, el máximo honor que Washington puede rendir a un invitado. Diez meses antes de que Obama abandone la Casa Blanca, la cena es casi una coronación para Trudeau, elegido primer ministro el 19 de octubre pasado, como aliado preferente de Obama.

Hacía 19 años que EE UU no organizaba una cena de Estado para un primer ministro canadiense. Entonces el presidente era Bill Clinton, demócrata como Obama, y el primer ministro Jean Chrétien, liberal (y quebequés) como Trudeau. Demócratas y liberales pertenecen a la misma órbita ideológica.

Con el conservador Harper la relación fue complicada. Este se alejó de la tradición de Canadá como país del multilateralismo y el consenso. La oposición de la Administración Obama a la construcción de un oleoducto que debía trasladar petróleo canadiense al Golfo de México fue un desaire para el Gobierno de Harper.

Obama recibió a Trudeau, hijo de Pierre Elliott Trudeau, el primer ministro que refundó el Canadá moderno, como una especie de hermano menor, el heredero político que no tiene en EE UU. Obama tiene 54 años; Trudeau, 44.

Valores comunes

“Ambos son líderes jóvenes con visiones similares. Ambos tienen una visión progresista del gobierno. Ambos están comprometidos con el uso adecuado de herramientas multilaterales. Ambos están comprometidos con la diversidad”, dijo, en vísperas de la visita, Mark Feierstein, miembro del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

La sintonía se visualiza en la puesta en marcha conjunta del acuerdo de diciembre en París para frenar el cambio climático, que ha dado pie a compromisos durante el encuentro en Washington. La posición contrasta con la de Harper, que se desmarcó de los acuerdos internacionales en la materia, y con la de los candidatos republicanos a suceder a Obama, escépticos ante el cambio climático.

Obama y Trudeau conectan en voluntad de acoger refugiados de la guerra civil en Siria. En los últimos meses Canadá ha acogido a 25.000 refugiados. EE UU se ha comprometido a acoger a 10.000 en 2016, pero la iniciativa topa con la oposición de los candidatos del Partido Republicano.

Otro ejemplo de la armonía es que la Administración Obama ha aceptado sin quejas la decisión, por parte de Canadá, de retirar sus aviones de guerra de la lucha contra el Estado Islámico en Oriente Próximo.

La posibilidad de que Trump sea el nominado republicano a las presidenciales de noviembre en EE UU —y de que suceda al demócrata Obama— planeó sobre la reunión.

“No creo que a nadie sorprenda que yo me oponga firmemente a la política de la división, la política del miedo, la política de la intolerancia y la retórica del odio”, dijo Trudeau hace unos días, antes de viajar a Washington. “La diversidad es una fuente de fortaleza y no de debilidad”.

La alianza Obama-Trudeau también es una alianza anti-Trump.

La familia norteamericana

Aliados en la OTAN, con economías entrelazadas y la mayor frontera común del mundo, de casi 9.000 kilómetros, Canadá es, con Reino Unido, el socio más estrecho de Estados Unidos.

Con 318 millones de habitantes frente a 35 en el caso de Canadá, EE UU se emancipó con una revolución del poder colonial británico. Su vecino del norte, que sigue teniendo como jefa de Estado a la reina de Inglaterra, es más “europeo” que EE UU con su Estado del bienestar o su rechazo a la pena de muerte.

“Los americanos no se refieren a los canadienses como extranjeros”, dijo el jefe de la diplomacia de EE UU, John Kerry, al recibir a Trudeau en la sede del Departamento de Estado. “Somos familia”.

 

Más información