Ocho claves sobre la importancia de las elecciones regionales en Alemania

Tres Estados reflejan el ánimo del país en torno a Merkel y a su gestión de los refugiados

La líder democristiana Angela Merkel y la candidata en Renania-Palatinado, Julia Klöckner, en un acto electoral el pasado 9 de marzo. REUTERS

1. ¿Qué se vota este domingo en Alemania?

12,7 millones de ciudadanos —en torno a un quinto del país— renovarán el domingo los Parlamentos de los Estados de Baden-Wurtemberg, Renania-Palatinado y Sajonia-Anhalt. En unos comicios así, lo habitual sería que los electores decidieran en función de asuntos como las plazas en guarderías o las inversiones en infraestructuras anticuadas. Pero la crisis de refugiados lo ha trastocado todo en la política alemana; y esta marcará el resultado.

2. ¿Por qué debe importar a los europeos?

Porque estas elecciones marcarán, por primera vez desde el estallido de la crisis, el estado de ánimo del país con más peso en la UE. No es probable que los resultados provoquen un efecto en cadena en Berlín como ocurrió en mayo de 2005, cuando el entonces canciller Gerhard Schröder anticipó las elecciones nacionales tras una derrota regional. Ese adelanto supondría a la postre el fin del Gobierno socialdemócrata-verde y el inicio de la era Merkel. Pero la magnitud del golpe que sufran los dos grandes partidos —democristianos y socialdemócratas— y del ascenso de los populistas de derechas de Alternativa para Alemania (AfD) marcará el clima político del país un año antes de las elecciones nacionales.

3. ¿Qué se juega la canciller Angela Merkel?

No se juega ni el Gobierno ni el liderazgo en su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU). Pero sí el nivel de oposición interna al que hará frente en los próximos meses. Si la CDU no se hace con ninguno de los dos Estados que unos meses atrás parecían seguros y, aún más importante, si AfD se consolida en todo el país, sus críticos le achacarán haber favorecido con su política centrista algo que no había ocurrido en décadas en la política alemana: el éxito de un partido a la derecha de la familia democristiana.

4. ¿Y los socialdemócratas?

Más aún. El Partido Socialdemócrata (SPD) pasa por la humillación de ver cómo en dos Estados puede quedar por debajo de la barrera del 15%, dejando en entredicho su condición de partido de masas. Además, en al menos uno de ellos puede verse superado por AfD. El líder del partido y vicecanciller, Sigmar Gabriel, ha descartado su dimisión. Pero las consecuencias del desastre —sobre todo si el SPD también pierde el poder en Renania-Palatinado— son imprevisibles.

5. ¿Qué supone el alza de los populistas xenófobos?

AfD nació en 2013 como partido protesta contra la política de rescates en la crisis del euro. Entonces, fracasaron por muy poco en su objetivo de entrar en el Bundestag. La llegada incontrolada de solicitantes de asilo ha dado nuevas fuerzas a un partido que parecía a punto de caer víctima de sus luchas internas entre los liberal-conservadores y los populistas de derechas. Triunfó el ala más radical, al mando de Frauke Petry, y ahora, con una expectativa de voto en torno al 11% en todo el país y de casi el 20% en el Estado oriental de Sajonia-Anhalt, puede instalarse en las instituciones alemanes, lo que dificultará la búsqueda de mayorías de Gobierno y radicalizará el debate político.

6. ¿Quién puede ganar en Baden-Wurtemberg?

El actual presidente de este rico Estado del sur de casi 11 millones de habitantes, el verde Winfried Kretschmann, ya logró un éxito histórico hace cinco años al convertirse en el primer ecologista al frente de un land. Si las encuestas no se equivocan, ahora puede superar esa marca y colocar a su partido por primera vez como el más votado. El triunfo verde sería un duro golpe para la CDU en una región que había gobernado de forma ininterrumpida durante 58 años. También ganaría enteros la posibilidad de un Gobierno de coalición CDU-Verdes en todo el país a partir de 2017.

7. ¿Y en Renania-Palatinado?

La batalla en este Estado del suroeste con cuatro millones de habitantes será de las más interesantes del día. Porque es el único en el que SPD y CDU pelean por el primer puesto; y porque los dos partidos están muy igualados. Si triunfa la democristiana Julia Klöckner, su influencia en el partido aumentará y será tenida en cuenta para un futuro reemplazo de Merkel. Si por el contrario la actual presidenta, la socialdemócrata Malu Dreyer, mantiene el cargo, habrá evitado a su partido la catástrofe total que le amenaza en los otros dos Estados en juego.

8. ¿Y en Sajonia-Anhalt?

Aquí no parece haber duda de que seguirá en el cargo de presidente el democristiano Reiner Haseloff. Lo más interesante en este Estado oriental de poco más de dos millones de habitantes será la magnitud del triunfo de AfD, que podría rondar el 20%, y de la debacle socialdemócrata.