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Al menos 16 muertos en un ataque contra una zona turística de Costa de Marfil

Las autoridades tienen una operación en marcha en la zona costera de Grand Bassam

Imagen tomada por un testigo de una de las víctimas en Costa de Marfil. STRINGER AFP

Al menos 14 civiles y dos soldados han muerto este domingo en un ataque contra un complejo hotelero de Costa de Marfil situado en la zona costera de Grand Bassam, un lugar muy turístico y frecuentado tanto por marfileños como por occidentales, según ha confirmado el presidente del país, Alassane Ouattara, que se ha desplazado hasta el lugar tras los ataques. Las víctimas confirmadas son catorce civiles y dos soldados de las fuerzas especiales.

Un grupo de hombres armados con kalashnikovs han irrumpido a las 12.30 a la popular playa de Grand Bassam, muy frecuentada los fines de semana, disparando a los ciudadanos que descansaban en la arena, muchos más de lo habitual debido a las altas temperaturas de la zona en los últimos días. Han avanzado por la orilla y han entrado en algunos de los recintos hoteleros, atacando tres de los hoteles que se sitúan a primera línea de mar, el “Étoile du sud”, el “Wharf” y La Taverne”.

Al Qaeda del Magreb Islámico – AQMI- ha reivindicado unas horas después la autoría del atentado, a través de su brazo de comunicación, Al Andalus. Y algunas fuentes apuntan que se podría tratar de Al Murabitun, el grupo liderado por Mokthar Belmokthar que ya realizó los atentados en Bamako hace cuatro meses ( 20 de noviembre 2015) y los de Ouagadougou, hace dos (el 15 de enero de 2016).

El Ministro de Estado de Costa de Marfil, Hamed Bakayoko, ha avanzado que “las fuerzas de seguridad han intervenido inmediatamente y han neutralizado seis terroristas”, pero las investigaciones siguen en curso. AQMI ha hablado solo de tres milicianos.

“El gerente de mi hotel ha visto a dos de los atacantes avanzar por la playa, disparando al aire, y se han refugiado en la sala de conferencias con los clientes”, ha contado por teléfono Jordi Martinez, un catalán de largo arraigo en la zona y propietario de “La Playa”, un pequeño hotel restaurante situado en la costa de Grand Bassam. Según el gerente los asaltantes “llevaban pantalones de camuflaje”.

Se da la circunstancia, informa Lola Huete Machado, que en este lugar se reunió el miércoles una numerosa delegación española: 20 conocidos directores y programadores de festivales musicales de verano que participaban en la séptima edición del Encuentro profesional de cooperación cultural Vis a Vis, junto a varios periodistas, incluído de ELPAÍS. La capital celebraba estos días el MASA, una suerte de gran mercado de artes y música, considerado el mayor de África Occidental. Por esta razón la ciudad y los hoteles de la zona estaban llenos de músicos conocidos y extranjeros de todo el mundo. Aún así, la situación era absolutamente calmada, la playa llena de vendedores y algunos bañistas, y en ningún momento se apreció ninguna medida de seguridad incrementada más allá de los controles policiales y de entrada de bolsos y paquetes a los recintos cerrados del festival. El grupo se sintió absolutamente seguro en todo momento.

La localidad de Grand Bassam se ha sumado así a la lista de objetivos de la rama magrebí de Al Qaeda. Antigua capital de Costa de Marfil y actualmente considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el aire colonial de Grand Bassam y sus playa atlánticas atraen cada fin de semana a centenares de familias marfileñas y occidentales que bajan desde la frenética capital económica, Abidjan, situada solo a 40 km.

Es la primera vez que un ataque con la firma del terrorismo islamista sucede en Costa de Marfil. Desde su cuna en el Sahel, los terroristas han logrado descender hacia el sur y llegar hasta la costa atlántica, en una zona en la que hasta ahora no habían operado. Es el tercer capítulo de una macabra serie que empezó en Bamako hace cuatro meses.

El gran atentado en el Hotel Radisson Blu de la capital de Mali – un secuestro de hasta nueve horas y 170 rehenes que terminó con 22 muertos- abrió la cadena, que siguió en Burkina Faso: en pleno centro de la capital, Ouagadougou, un grupo de hombres atacaba en enero el Cappuccino y el Splendid Hotel, en otro macro secuestro de más de 170 personas y asesinato de 30 personas.

Con este ataque en Costa de Marfil se dibuja un triángulo de los países de la región clave para Francia, la potencia que quedó bajo amenaza desde su intervención militar en Mali en 2013.