“Tenemos células durmientes que podrían ser activadas para atacar al ISIS”

EL PAÍS entrevista a Islam Alloush, portavoz del Ejército del Islam, principal enemigo del régimen en las afueras de Damasco

Islam Alloush, portavoz de Jeish al Islam.

Jeish el Islam (Ejército del Islam), es uno de los cuatro grupos armado más importantes que se enfrentan al Ejército sirio y sus aliados. Con 30.000 combatientes se imponen en la lucha en la periferia de Damasco, acechando al corazón del país. Su fundador y líder militar, Zahran Alloush fue asesinado en un bombardeo el pasado mes de diciembre. Alloush fue uno de los cientos de presos acusados de pertenecer a grupos salafistas amnistiados a finales de 2011. Una vez en libertad, creó el movimiento Saría el Islam, que dos años más tarde se fusionaría con una miríada de grupos de mayor o menor corte islamista, también surgidos al calor de las protestas, para formar Jeish el Islam.

Tras el asesinato de su líder, la dirección de Jeish el Islam se divide entre el mando ideológico, a manos del jeque Abdalá Mohamed Alloush, con base en Riad (Arabia Saudí), el militar, con Esam al Buwaydani al frente, y Mohammed Alloush a cargo de la política. Su portavoz Islam Alloush responde sobre los objetivos del grupo en el tablero sirio en una entrevista telefónica.

Pregunta. ¿Cuál es el objetivo de la lucha de Jeish el Islam en Siria? ¿Aspiran a formar parte de un Gobierno en el futuro?

Respuesta. Acabar con el régimen de Bachar el Asad e instaurar un sistema basado en la ley y la justicia es nuestra prioridad. No la de participar en un gobierno, y creemos que es pronto para hablar de ello ahora. Es temprano también para discrepar entre los diferentes grupos de la revolución porque ahora no es momento para divisiones. Nuestro país está sufriendo una fiera campaña por parte del régimen y sus aliados internacionales. Los revolucionarios viven circunstancias difíciles, debido a los esfuerzos fallidos de la comunidad internacional en defender a los oprimidos en Siria. La prioridad de nuestra misión es liberar al país de este régimen criminal. En nuestra lucha, la agenda de la revolución siria y la justicia están por encima de Jeish el Islam y sus seguidores.

P. ¿Ese sistema abarcaría a todos los ciudadanos sirios, incluidas las minorías del país?

R. Por supuesto.

P. El difunto líder de Jeish el Islam, Zahran Alloush, arremetía en sus discursos contra los alauíes [minoría religiosa a la que pertenece el régimen]. ¿Incluye la Siria de Jeish el Islam a los sirios de dicha confesión?

R. Esa información es incorrecta. Serán los sirios, todos ellos, quienes decidan el futuro y la forma que tome el gobierno en Siria.

P. Actualmente hay un cese de hostilidades parcial. ¿Acata Jeish el Islam la tregua?

R. De manera general, respetamos las decisiones del Alto Comité para las Negociaciones (HCN, por sus siglas en inglés) en Ginebra. De hecho, su portavoz Mohammed Alloush es miembro de Jeish el Islam. Respecto a los detalles para el futuro es pronto para hablar ahora.

P. Si el HNC negocia con el gobierno de Bachar el Asad, ¿Jeish el Islam lo aceptará?

R. Por ahora estamos sujetos a las decisiones del HCN y no podemos o no queremos hacer declaraciones sobre este tema.

P. ¿De cuántos hombres disponen y dónde?

R. Tenemos 30.000 combatientes, todos sirios, y luchamos en todo el país. Desde la periferia de Damasco como Guta o Duma a Qaboon. Al este, en Calamún. Al norte, en la campiña de Homs, Hama, Idlib, Alepo y Latakia. Y al sur, en Deraa y Quneitra. También tenemos células durmientes en los territorios de Daesh (acrónimo peyorativo en árabe para referirse al Estado Islámico, ISIS por sus siglas en inglés).

P. Esas células durmientes que menciona, ¿Podrían lanzar ofensivas contra el ISIS?

R. Efectivamente, podrían ser activadas.

P. En tanto que miembro de una milicia islamista, ¿Cómo explicaría usted la islamización del conflicto cinco años después de las revueltas anti-Asad?

R. En Jeish el Islam tenemos tres lemas: somos combatientes no asesinos; somos muyahidínes (combatiente musulmán que cumple con la yihad en el islam concebida como un esfuerzo en el camino de Alá), no yihadistas, y somos musulmanes, no islamistas. Los musulmanes están siendo perseguidos en Siria a causa de su religión donde el régimen está combatiendo en una dinámica sectaria. A fuerza de acosar a los musulmanes, estos han reaccionado reafirmando su religión como forma de identidad y lucha.

P. Hay sirios suníes que combaten en el Ejército sirio…

R. Me refiero al liderazgo el Ejército sirio, esos son los sectarios.

P. Todos los expertos apuntan a que Jeish el Islam recibe armas y apoyos de Arabia Saudí. ¿Está sujeta esa ayuda a una agenda política?

R. Eso es incorrecto, no recibimos ayuda logística ni militar de ningún país, ya sea Arabia Saudí u otro. Todas nuestras armas se las hemos arrebatado al Ejército sirio.

P. Medios locales han informado sobre docenas de mujeres sirias cautivas en la periferia de Damasco y forzadas a casarse con los yihadistas solteros. ¿Puede pronunciarse al respecto?

R. Son falsos rumores. Es el régimen quien alimenta esa imagen de los revolucionarios. Primero, en Siria, combaten los hijos del pueblo musulmán, comprometidos antes y durante la revolución con el respeto hacia otras religiones. Segundo, si eso ha ocurrido en Siria, ha sido en las áreas controladas por el régimen o Daesh, donde no tenemos potestad. Tercero, los extremistas existen en todas las religiones y partes del mundo, no por ello llamamos extremistas a esas religiones ni a los países en los que existen. Cuarto, en Siria, Jeish el Islam ha dejado marchar a muchos inocentes de otras confesiones en las áreas que hemos liberado del régimen. Les hemos dado la opción de quedarse o irse a las zonas controladas por el régimen sin imponerles nuestra religión. Los lugares de culto cristianos y judíos siguen en pie en nuestra capital en la Guta oriental a pesar de que el régimen ha forzado a los cristianos a emigrar de estas áreas a causa de los bombardeos contra civiles. Por último, hemos protegido a periodistas extranjeros independientemente de su religión.

Más información