La cacería de ‘El Toro’ siembra el terror en Tamaulipas

El Gobierno detiene en la Ciudad de México a un líder del Cártel del Golfo en Reynosa

Imagen de uno de los bloqueos en Reynosa. Twitter

El alarido de la violencia desgarró este domingo el velo de silencio que cubre a Tamaulipas. Un enfrentamiento entre militares y presuntos narcotraficantes en Reynosa, en la frontera entre México y Estados Unidos, dejó nueve supuestos delincuentes muertos. Un operativo de las fuerzas federales que se había fijado como objetivo la captura de uno de los capos locales del Cártel del Golfo fue lo que desató el pánico en una ciudad de casi 600.000 habitantes que vivió el terror por cinco horas tras persecuciones y el bloqueo de varias avenidas.

El comisionado nacional de seguridad, Renato Sales, ha informado de la respuesta del Gobierno a los criminales. Sales dijo que horas después del caos fue detenido en la Ciudad de México Cleofas Martínez Gutiérrez, el segundo al mando de la célula del Cártel del Golfo que llevó el infierno a Reynosa por varias horas. Las autoridades afirman que El wero Cleofas, de 31 años, era uno de los jefes de una red de secuestradores, sicarios y narcotraficantes de la sangrienta organización que pelea por el control del Estado.

Tareas de inteligencia permitieron a elementos de la Policía federal (PF) ubicar al presunto delincuente en la Ciudad de México. Omar García, encargado del área de inteligencia de la PF, dijo en una entrevista radiofónica que El wero Cleofas fue detenido la tarde del domingo cuando dejaba el hipódromo tras una carrera de caballos. El sospechoso fue detenido con otra persona. Llevaban dos armas cortas y dosis de cocaína y heroína.

El objetivo a capturar por elementos de la Armada y el ejército era otro, sin embargo. Un operativo de fuerzas federales inició su despliegue en Reynosa a las 4.30 de la madrugada del domingo. Su intención era sorprender a Juan Manuel Loza Salinas, conocido como El Toro, el jefe de plaza del Cártel del Golfo en esa ciudad, una de las localidades más importantes en Tamaulipas para los narcotraficantes. El plan no salió como esperaban. Las fuerzas federales se vieron obligadas a disparar contra una camioneta que circulaba con cuatro hombres armados en el kilómetro 93 del Viaducto Reynosa, al sur de la ciudad.

Ese primer enfrentamiento originó la vorágine. Los presuntos delincuentes comenzaron una maniobra que utilizan para entorpecer los movimientos de los convoyes de las fuerzas federales. Los narcotraficantes despojaron a conductores privados y choferes de carga de sus vehículos. Diecisiete camionetas y automóviles fueron usados en varias zonas de la ciudad para bloquear las principales avenidas de la ciudad y ahorcar el tránsito.

Los narcobloqueos provocaron una intensa persecución a lo largo de varias colonias del sur de Reynosa. El convoy de militares y marinos se adentró en las brechas de terracería que utilizan los criminales para moverse fuera de las autopistas federales. En uno de esos caminos se dio otro enfrentamiento. Fue en el kilómetro once de la brecha El becerro, cerca del rancho conocido como El queretano. Allí, las autoridades repelieron el fuego de los agresores y mataron a cinco presuntos narcotraficantes. Cuatro soldados resultaron heridos en otro momento cuando volcó el vehículo de la Secretaría de la Defensa Nacional donde se transportaban.

Los bloqueos se mantuvieron hasta las 8.30 de la mañana, cuando las autoridades pudieron retirar los vehículos que estorbaban la circulación. El operativo, sin embargo, fracasó porque las autoridades no pudieron capturar a El Toro Loza Salinas.

Tamaulipas es un Estado que ha sufrido desde 2010 la violencia provocada por las guerras intestinas del Cártel del Golfo y Los Zetas, dos importantes organizaciones criminales que nacieron en esa entidad. La ofensiva del Gobierno de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto ha atomizado a estos grupos, creando casi dos decenas de células. Un informe del año pasado elaborado por la Procuraduría General, la Fiscalía, afirmó que Los Zetas tienen al menos seis pequeños grupos, mientras que el Cártel del Golfo está dividido en 11 células que operan en la región.

En junio los habitantes de Tamaulipas elegirán un nuevo gobernador. Acudirán a las urnas con una pesada carga sobre los hombros: la entidad es una de las que más homicidios tuvieron en 2015 y encabeza la lista de secuestros, un delito que registró 327 averiguaciones previas el año pasado, una cifra muy superior al segundo lugar (187 del Estado de México). La extorsión en la entidad también es muy alta. La violencia quiere ser también parte de la campaña.

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