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Fallece un sospechoso tras una redada antiyihadista en Bruselas

Cuatro policías han resultado heridos en una operación relacionada con los atentados de París

Los servicios de emergencia asisten al agente herido en Bruselas. REUTERS REUTERS-LIVE!

Bruselas vuelve a vivir episodios violentos ligados a la lucha contra el terrorismo. Una redada antiyihadista en la capital belga se ha saldado este martes con un presunto yihadista muerto, en un tiroteo con la policía, y cuatro agentes heridos, según confirmó la fiscalía belga. La operación, en la que participó la policía francesa, estaba ligada a la investigación de los atentados de París. Se desconoce la identidad del fallecido, pero la fiscalía ha descartado por completo que se trate del belga Salah Abdeslam, uno de los cerebros de los ataques de noviembre, huido desde entonces.

Un registro en un domicilio bruselense se ha convertido inesperadamente en un nuevo episodio ligado al terrorismo en la capital de la UE. El tiroteo registrado entre la policía y varios presuntos yihadistas se ha saldado con uno de los sospechosos fallecido y cuatro policías heridos, según ha confirmado la fiscalía belga en un comunicado. Desde los atentados de París, con los que guardaba relación esta operación, se habían producido diversos registros en Bélgica, pero ninguno de la envergadura del realizado este martes.

La operación continúa abierta porque, más allá del fallecido, que iba armado con un kalashnikov, varias personas —la mayoría de los medios hablaban de dos— se habrían dado a la fuga tras los tiroteos. El ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, informó de que la policía francesa participaba, junto con la belga, en la redada. Uno de los agentes heridos pertenece, de hecho, al cuerpo francés.

Cuando los agentes se acercaron al distrito bruselense de Forest para realizar un registro no esperaban encontrar el domicilio habitado, mucho menos por hombres armados. En esa casa de la calle Dries buscaban indicios ligados a los ataques terroristas de París, en los que murieron 130 personas y que contaron con una importante colaboración de varios terroristas afincados en Bruselas. Pero "una o varias personas abrieron fuego inmediatamente contra los policías desde que las fuerzas del orden abrieron la puerta", ha precisado la fiscalía. Más adelante, sobre las 18.00, uno de esos sospechosos armado con un kalashnikov -previsiblemente huido en el primer registro- murió en un asalto de la policía, detalla la fiscalía.

El primer tiroteo se registró sobre las 15.00 y provocó heridas a tres policías. Más tarde, sobre las 18.15, se escucharon nuevos disparos, con el resultado de otro agente herido y el presunto yihadista fallecido. Algunos testigos pudieron detectar humo procedente de uno de los edificios de la zona acordonada, mientras camiones de bomberos se abrían paso.

Tras el primer enfrentamiento, varios sospechosos se atrincheraron en un lugar próximo al del domicilio investigado, según declaró el alcalde del distrito, Marc-Jean Ghyssels. La policía extremó entonces la seguridad, con un amplio cerco policial al que no podían acceder los habitantes de la zona. El responsable de Forest se mostraba sorprendido por estos hechos y describía el territorio como “un barrio tranquilo”.

La redada en Forest abre una nueva vía de posibles vínculos yihadistas en la capital belga. Hasta ahora casi todas las operaciones se habían concentrado en Molenbeek, un barrio con fuerte presencia de población árabe y con importantes focos de radicalismo en los últimos años, y en Schaerbeek. Fue en Molenbeek donde se planearon los atentados del 13 de noviembre en París y por eso la fiscalía belga abrió su propia investigación sobre los ataques franceses.

Sin noticias de Abdeslam

Pese a que el objetivo principal de las autoridades belgas es encontrar al terrorista más buscado de Europa —Salah Abdeslam, que huyó desde París la noche misma de los atentados y previsiblemente se refugió en Bruselas—, un portavoz de la fiscalía ha asegurado que en ningún caso el fallecido era Abdeslam.

Desde los ataques de noviembre, 11 personas han sido inculpadas en Bélgica por presuntos vínculos terroristas. De ellas, ocho están aún en arresto preventivo. Tanto Abdeslam como su amigo Mohamed Abrini, también originario de Molenbeek, continúan desaparecidos.

El temor a que Bruselas fuera también escenario de episodios yihadistas como el ocurrido en París sembró el pánico entre las autoridades belgas, que decretaron medidas extraordinarias en diciembre del año pasado. Durante varios días los ciudadanos convivieron con el cierre del metro, de los centros comerciales, de instalaciones deportivas y de las escuelas, entre otros, pero poco a poco la normalidad regresó a la capital belga.

Lo ocurrido en Forest se asemeja al episodio registrado en la localidad belga de Verviers en enero de 2015. Dos terroristas murieron en un enfrentamiento con la policía, que trataba de registrar el domicilio en el marco de una operación antiyihadista.

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