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‘Preso pero libre’, la vida de Leopoldo López en una cárcel venezolana

El líder opositor relata en un libro su lucha contra el régimen y sus ideales políticos

Leopoldo López, detenido en 2014. REUTERS

"Estoy preso, pero soy libre”. Desde la cárcel de Ramo Verde, entre cuyos barrotes se encuentra encerrado desde las 23.30 del 18 de febrero de 2014, el dirigente opositor venezolano Leopoldo López habla de su estado de ánimo, de sus convicciones políticas, de sus planes de futuro para su país, de su esposa y sus hijos, de los pequeños detalles que humanizan una vida privada de libertad por sus ideales. Todos esos testimonios, escritos de su puño y letra, se recogen en el libro Leopoldo López. Preso pero libre. Notas desde la cárcel del líder venezolano (ediciones Península), que este martes se presenta en Madrid.

El relato es desordenado. Se alternan sucesos en la prisión con recuerdos familiares, discursos políticos con anécdotas. Y dibujos del propio Leopoldo López: un retrato, la vista desde su celda, un paisaje, una escena religiosa… Y sus propios sentimientos. “Nuestro peor enemigo en la cárcel no son los custodios que atropellan de manera permanente nuestros derechos, no son los desalmados que nos lanzaron excrementos, ni siquiera son los que decidieron mantenernos presos, tampoco es Maduro ni su élite corrupta que lo acompaña. Nuestro peor enemigo es la desesperanza, es el pesimismo. La lucha se ubica en el terreno del ánimo de nuestro espíritu, de nuestras convicciones”, escribe López.

López recuerda las visitas de su familia, los dibujos de su hija...

Para luchar contra esa desazón empezó a plasmar en el papel todo lo que le pasaba por la mente en tantas horas de reclusión. Le convenció el escritor Francisco Suniaga. Comenzó a brotar entonces un torrente de ideas y de vivencias que ahora sale a la luz en forma de libro. Un motín, su huelga de hambre, el juicio que le condenó a casi 14 años de cárcel, sus entrenamientos de boxeo con un compañero, la crisis del petróleo… Y claro, las visitas de su mujer, Lilian Tintori, y de sus hijos, Manuela Rafaela y Leopoldo Santiago. López cuenta cómo aprovecha cada momento para participar en la educación de los pequeños. Con su hija hacen experimentos, observan insectos, dibujan los planetas y los pájaros. Entre barrotes guarda un mural con la bandera de Venezuela y un dibujo de su familia que Manuela le dio. También conserva el dolor de aquella vez que la pequeña fue a visitarlo disfrazada de Elsa, la princesa de la película Frozen, pero nos les dejaron pasar. López vio la foto de la niña disfrazada al día siguiente en la prensa.

Durante su encarcelamiento, el líder opositor envió dos cartas al expresidente español Felipe González, que colabora en su defensa legal y que escribe el prólogo del libro. “Leopoldo simboliza la situación en la que están miles de venezolanos, 75 de ellos presos políticos del régimen y otros muchos represaliados, coartados en sus libertades de expresión o de manifestación, cuando no exiliados y huyendo de la persecución”, relata Felipe González.

López recuerda el pasado y mira al futuro. “Sé que voy a salir en libertad y cuando lo haga estaré más fuerte de alma, mente y cuerpo. Saldré fortalecido y sin rencores; el odio y el resentimiento son las reacciones propias de los miserables que han llevado a nuestro país a esta crisis humana tan severa, a hacernos, física y espiritualmente, más pobres e infelices”, escribe.

Este martes se presenta el libro con la presencia de Felipe González; el escritor Mario Vargas Llosa; el director para América de Human Rights Watch, José Manuel Vivanco; y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.