Bélgica identifica al sospechoso abatido en Bruselas como un argelino

La fiscalía informa de que Mohammed Belkaid, de 35 años, tenía una bandera del Estado Islámico

Periodistas frente al apartamento de Bruselas en el que un sospechoso murió el martes durante un tiroteo con la policía. Reuters

La fiscalía belga ha aportado nueva luz sobre la redada antiyihadista que este martes se saldó con la muerte de un presunto terrorista y cuatro policías heridos leves. El sospechoso abatido es Mohammed Belkaid, un argelino de 35 años que vivía de forma irregular en Bélgica, según han informado en rueda de prensa las autoridades belgas este miércoles. En su domicilio encontraron una bandera del Estado Islámico y un libro sobre salafismo. Su nombre no figuraba entre los que manejan las fuerzas de seguridad ya que si bien estaba fichado por robo, carecía de antecedentes por delitos de terrorismo.

Bélgica ha confirmado que persigue "activamente" a los dos hombres —cuya identidad se desconoce— que consiguieron darse a la fuga tras el intercambio de disparos en la operación, desarrollada conjuntamente por cuatro policías belgas y dos franceses en el marco de la investigación sobre los atentados del 13 de noviembre en París. Según ha informado la fiscalía, los agentes fueron recibidos a tiros por dos hombres que portaban un kaláshnikov y un arma antidisturbios nada más abrir la puerta de un domicilio situado en la calle de Dries, en el barrio de Forest, al suroeste de la ciudad. La investigación conjunta de la policía judicial federal belga y los equipos antiterroristas les había llevado hasta el lugar en torno a las 14.15 de este martes.

Siguiendo con el relato de los hechos de la fiscalía, en el breve pero intenso intercambio de disparos, tres policías resultaron levemente heridos, y una de las balas llegó a impactar contra la pistola de un agente cuando todavía se encontraba en su funda, a la altura de la cadera. Tras el primer tiroteo, los policías se alejaron de la puerta y durante las horas siguientes los hombres atrincherados dispararon nuevas ráfagas contra ellos, resultando herido ligeramente en la cabeza un policía belga.

Un francotirador abatió a Mohammed Belkaid casi cuatro horas después de que se iniciara la operación. "El sospechoso fue neutralizado por un tirador de élite de las unidades especiales cuando se disponía claramente a abrir fuego sobre la policía desde una ventana del apartamento en el que se había atrincherado", explica la fiscalía.  En el registro posterior del domicilio habitado por Belkaid, la policía encontró junto a su cadáver un kaláshnikov y un libro sobre salafismo, y en la casa hallaron una bandera con el emblema del Estado Islámico. "Se ha evitado lo peor por la rápida reacción de los policías", ha señalado el portavoz de la fiscalía, Thierry Werts.

Los sospechosos contaban con un arsenal de formado por 11 cargadores de kaláshnikov y numerosa munición, aunque no se han encontrado explosivos. En las horas que siguieron, la fiscalía señala que la policía encontró "dos cargadores de kaláshnikov llenos y vestimenta negra" en otro apartamento cercano de la calle de l'Eau, muy cerca de la vivienda donde se produjo el tiroteo.

La fiscalía ha descartado esta tarde que el hombre que estaba siendo investigado bajo custodia policial tras ingresar este martes en un hospital de la ciudad con la pierna rota esté relacionado con los hechos. Por motivos desconocidos, la persona que le llevó hasta el centro médico huyó al apercibirse de la llegada de la policía local. Asimismo, la fiscalía ha informado de que también ha sido puesto en libertad otro hombre que había sido trasladado a dependencias policiales para ser interrogado.

El organismo ha anunciado que "la investigación proseguirá noche y día" y no ha querido dar más detalles sobre la misma para no perjudicar los trabajos en marcha.

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