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Clinton sale reforzada al ganar cuatro de las cinco primarias demócratas

La candidata vence en Carolina del Norte, Florida, Ohio e Illinois. Acumula 17 victorias

Clinton, este martes, en Florida AP

La demócrata Hillary Clinton sale muy reforzada de las elecciones primarias de este martes en Estados Unidos. La ex secretaria de Estado venció en al menos cuatro de las cinco votaciones frente a su rival, el senador socialista Bernie Sanders. La victoria que más valor tiene es la de Ohio por ser un Estado clave en las elecciones y demográficamente similar a Michigan, donde Clinton sufrió una inesperada derrota la semana pasada.

Clinton se impuso también en Carolina del Norte, Florida y, por un margen muy estrecho, en Illinois. En Misuri, la igualdad era máxima: Clinton contaba con el 50% de los votos frente al 49% de Sanders, según el 99% escrutado de la votación.

Ohio, donde ya ganó en 2008 frente a Barack Obama, permite a Clinton sacudirse el temor a que la clase trabajadora blanca sea un monopolio de Sanders. El senador aspiraba a cobrar impulso en el llamado Rust Belt -el cinturón posindustrial del norte de Estados Unidos golpeado por deslocalizaciones empresariales y declive demográfico- gracias a su retórica encendida contra el libre comercio. Ese discurso le sirvió para ganar en Michigan y evidenciar la ambigüedad de Clinton en política comercial. Pero le ha sido insuficiente en Ohio e Illinois.

Sanders sostiene que los tratados de libre comercio han contribuido a la pérdida de empleos en EE UU. Tiene un discurso proteccionista que cala en antiguos feudos industriales, como Michigan, Ohio e Illinois. El senador critica los efectos del NAFTA, el acuerdo con México y Canadá firmado en 1993 por el presidente Bill Clinton, marido de Hillary; y se opone al pacto con 11 países del Pacífico (TPP en sus siglas inglesas) aprobado el año pasado. Clinton se muestra más ambivalente respecto a ambos acuerdos, lo que le resta respaldos entre las bases sindicalistas de los demócratas.

“Estamos más cerca de garantizar la nominación del Partido Demócrata y ganar estas elecciones en noviembre”, dijo Clinton en un discurso en Florida tras vencer en ese Estado. Clinton ha ganado 17 Estados frente a los 9 de Sanders.

La ex primera dama cuenta con el doble de delegados que el legislador de Vermont en la carrera para lograr la nominación demócrata, que se designará en la convención del partido en julio. En las cinco primarias de este martes, se repartían 691 de los 2.383 delegados necesarios para la nominación.

Clinton -cuya bandera electoral es su experiencia y la promesa de ser una luchadora incansable- se volcó en la última semana en los Estados del Medio Oeste tratando de cortejar al votante blanco que se había decantado por Sanders en Michigan. La estrategia surtió efecto. En Ohio, ambos candidatos se repartieron el voto blanco (los más jóvenes para él, los más mayores para ella), según los sondeos a pie de urna.

Clinton venció ampliamente entre los votantes negros y latinos. Esos dos colectivos, como sucedió en el resto de Estados sureños, impulsaron su victoria en Carolina del Norte y Florida.

Ataque a Trump

Según consolida su ventaja como la favorita demócrata, Clinton habla menos de Sanders y más de Donald Trump, que encabeza la pugna de los candidatos republicanos. La exjefa de la diplomacia estadounidense rebatió la imagen de fortaleza que trata de proyectar el multimillonario neoyorquino. “Cuando oímos a un candidato a presidente llamando a rodear a 12 millones de inmigrantes, prohibir a todos los musulmanes entrar a Estados Unidos, cuando apoya la tortura, eso no significa que sea fuerte, significa que está equivocado”, dijo.

Sanders se dirigió a sus seguidores desde Arizona, que vota la próxima semana. Sin hacer referencias a las votaciones, reiteró su mensaje contra las desigualdades económicas y el establishment político. "De lo que se trata esta campaña es de pedir a los estadounidenses que piensen de forma original, que piensen fuera del statu quo", dijo. El senador confía en que las próximas votaciones en Estados más progresistas le permitan reducir su desventaja frente a Clinton, pero el tiempo corre en su contra.

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