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Tres escoltas disparan a un hombre por una riña de tráfico en México

Las agresiones y abusos de la seguridad privada en la capital del país han ganado visibilidad durante el último mes gracias a varios vídeos subidos a la redes

Tráfico, en Ciudad de México EFE

Un vecino estaba aparcado el coche el pasado domingo frente a su casa, en la colonia Miguel Hidalgo, al oeste de Ciudad de México, cuando una furgoneta negra pasó tan cerca que se llevó por delante el espejo retrovisor. El conductor increpó la acción al otro coche a través de la ventanilla. La furgoneta se detuvo, bajaron tres hombres que se identificaron como guardaespaldas y tras una breve discusión le descerrajaron tres balazos en la mano, el muslo y el brazo derechos. Es la segunda agresión en la capital mexicana de escoltas de seguridad privada en una semana y la tercera en un mes.

Juan, como aparece identificado en el expediente policial recogido por medios mexicanos, fue trasladado a un hospital cercano donde le abrieron un parte de lesiones. En su declaración detalla que los tres agresores eran hombres altos, robustos, con corte estilo militar que se identificaron como escoltas privados. “¿Qué traes, hijo de la chingada?”, le dijeron antes de encañonarle con un arma de bajo calibre.

“¿Qué traes, hijo de la chingada?”, le dijeron antes de encañonarle con un arma de bajo calibre

La victima señaló que el vehículo era una furgoneta Suburban, un modelo muy habitual entre las clases altas mexicanas para moverse por la ciudad, y que durante la agresión permaneció dentro del coche el joven para el que presuntamente trabajaban los guardaespaldas. La Fiscalía de la capital, que ya ha abierto una investigación, está revisando las cámaras de seguridad de la zona para intentar dar con la identidad de los agresores.

Los episodios de ataques violentos y abusos por parte de la seguridad privada en Ciudad de México han ganado visibilidad en el último mes gracias a dos recientes vídeos colgados en las redes sociales. Hace apenas tres días, el guardaespaldas del dueño de un Ferrari sacó a golpes al conductor de un uber, le robó y le pateó con la culata de un revolver hasta que su cliente, montado en el Ferrari, le dio la orden de parar como un señor feudal con sus esbirros.

Arne aus den Ruthen, un funcionario de la delegación Miguel Hidalgo, fue atacado por cuatro escoltas privados a mediados del mes pasado cuando grababa con su teléfono como las camionetas de los clientes de los guardaespaldas ocupaban la calle como su fuera si cortijo particular.