El tribunal de la UE avala la expulsión de refugiados a terceros países seguros

La sentencia facilita el acuerdo de los Veintiocho con Turquía en la cumbre de hoy y mañana

U grupo de refugiados recibe comida en Presevo (Serbia) este miércoles. EFE

Alfombra roja jurídica al controvertido acuerdo entre la Unión Europea y Turquía. El tribunal de justicia de la UE asegura que el derecho comunitario permite a los Estados miembros enviar a un solicitante de protección internacional a un país tercero seguro, con independencia de que se trate del Estado miembro responsable de la tramitación de la solicitud o de otro Estado miembro. La corte europea apunta que el reglamento de Dublín -que regula el derecho de asilo y está a punto de ser modificado- permite hacer lo que los Veintiocho pretenden acordar en la cumbre que empieza este jueves: devolver a los refugiados que hayan llegado a Grecia a Turquía, que aún debe garantizar los derechos de los solicitantes de asilo, con el objetivo de acabar con las mafias de traficantes de personas y dar prioridad a los refugiados que se hayan quedado en Turquía y eviten cruzar el Mediterráneo hasta que sean reubicados gracias al pacto UE-Turquía.

Quién lo declara y que criterios requiere

NAIARA GALARRAGA

La Unión Europea no tiene una lista común de terceros países seguros, que viene a ser un país desde el que llega un solicitante de asilo (que no es su patria) y al que puede ser legalmente devuelto. Se considera que el refugiado debió pedir asilo allí.

El asunto es que para declararlo seguro el país debe cumplir una serie de criterios, como explica por teléfono desde Bruselas Minos Mouzourakis, de Aida (la Base de Datos de Información sobre Asilo). Debe garantizar que esa persona no va a ser perseguida, que no será deportado a su país de origen y que puede pedir asilo con las garantías contempladas en la convención del 1951.

Mouzourakis explica que en Turquía hay casos documentados de deportación de sirios y que, aunque ya se les otorgan a los refugiados de esta nacionalidad permisos de trabajo (es reciente y solo unos mil lo han logrado por ahora), no disponen de alojamiento con fondos estatales ni de ayuda financiera.

La sentencia llega en el momento adecuado después de las dudas legales que había suscitado esa práctica entre varios Estados miembros y en Acnur, la agencia de la ONU para los refugiados. El tribunal estudiaba el caso de Shiraz Baig Mirza, un paquistaní que entró ilegalmente en Hungría en agosto del año pasado procedente de Serbia y presentó una solicitud de asilo. Mirza abandonó el lugar de residencia que se le había asignado, y Hungría consideró que había retirado implícitamente la solicitud. Posteriormente fue arrestado en la República Checa, cuando trataba de llegar a Austria. Hungría accedió a readmitirlo. En noviembre de 2015, Hungría rechazó la solicitud de asilo alegando que Serbia era un tercer país seguro. Mirza interpuso un recurso contra esa decisión, que ha sido abordado pro el tribunal europeo por el procedimiento de urgencia.

"El Tribunal señala, ante todo, que el derecho a enviar a un solicitante de protección internacional a un país tercero seguro también puede ser ejercido por un Estado miembro después de que éste haya reconocido ser responsable, en virtud del Reglamento de Dublín y en el marco del procedimiento de readmisión, del examen de una solicitud de protección internacional presentada por un solicitante que ha abandonado dicho Estado miembro antes de que se haya adoptado una decisión en cuanto al fondo sobre su primera solicitud de protección internacional", apunta la sentencia, que facilita el camino a los jefes de Estado y de Gobierno al disipar las objeciones legales que habían expresado varios socios.

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