Putin detalla que la incursión en Siria ha supuesto 400 millones y 5 bajas

El presidente revela el coste humano y económico de la operación, de casi seis meses

Pilotos rusos saludan el miércoles durante una ceremonia de bienvenida en la base aérea de Primorsko-Akhtarsk, al sur de Rusia. EFE

La operación militar rusa en Siria, de menos de seis meses de duración, ha costado “cerca de 33.000 millones de rublos” (más de 419 millones de euros al cambio actual), según dijo el presidente Vladímir Putin este jueves en una sesión de gala en el Kremlin dedicada a condecorar a los participantes en la campaña. Ante más de 700 soldados y oficiales, el jefe del Estado impuso 17 condecoraciones, según la página oficial del Kremlin. Durante la recepción, Putin confirmó la muerte de cinco militares rusos en Siria, según el canal de televisión Dozhd.

“El grueso” de los recursos financieros destinados a la intervención en Siria procedía del presupuesto del Ministerio de Defensa de 2015 para “maniobras y preparación militar”, explicó el presidente, según el cual la alteración de la finalidad de estos recursos, previamente asignados, para “costear la agrupación en Siria”, resultó justificada. Entre otras cosas, gracias a la operación en Siria se logró “establecer una colaboración positiva y constructiva con los EE UU y otros países”, señaló Putin.

Las unidades militares rusas que permanecerán en las bases de Tartús y Jmeimim tienen por fin vigilar el cumplimiento de la tregua y los sistemas antiaéreos que quedan allí “serán utilizados contra cualquier objetivo que consideremos una amenaza para los militares rusos”, explicó el presidente. “Si es necesario”, Rusia “puede literalmente en unas pocas horas incrementar su agrupación en la zona hasta el tamaño adecuado a la situación existente”, subrayó. Además, Moscú seguirá asistiendo al gobierno sirio mediante “ayuda financiera”, suministros técnicos y de armamento, tareas de formación, organización, contrainteligencia y planificación, y también “apoyo directo” por medio del contingente aéreo. “Las armas rusas modernas han superado dignamente la prueba, y no en los campos de maniobras, sino en condiciones reales, en combate”, sentenció Putin, según el cual la experiencia obtenida permitirá a Rusia mejorar y modernizar su industria armamentística.

Putin advirtió de pasada que serán necesarios “gastos suplementarios” para reposición de arsenales y reparación de equipos utilizados en Siria, pero presentó los gastos militares rusos como una condición para el desarrollo económico y el mantenimiento del nivel de vida, y no como una contradicción con ellos. “Sin esto no es posible la existencia de una Rusia soberana e independiente”, dijo.

Putin estará el viernes en Crimea en una visita de trabajo que coincide con segundo aniversario de la anexión rusa de la península ucraniana. Allí, el jefe del Estado visitará las obras para la construcción de un puente sobre el estrecho de Kerch. El presupuesto de estas obras, que se realizan en condiciones muy militarizadas, se calcula en 228.300 millones de rublos (menos que la intervención en Siria). Por otra parte, y a título comparativo, los atrasos en los pagos de salarios en Rusia en marzo eran de 3.300 millones de rublos en marzo, según datos del servicio oficial de estadísticas, es decir, una décima parte de lo que el país ha gastado en la campaña de Siria. El presupuesto ruso para este año tuvo que ser recortado en un 10% debido a la disminución de ingresos originada por la disminución de los precios del crudo.

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