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Ecuador aprueba medidas para paliar el desempleo

Con la nueva ley la jornada laboral semanal se reducirá de 40 a 30 horas

El oficialismo ecuatoriano aprobó este jueves la Ley Orgánica para la Promoción del Trabajo Juvenil, Regulación Excepcional de la Jornada de Trabajo, Cesantía y Seguro de Desempleo, que el Ejecutivo envió con carácter de urgencia el pasado 23 de febrero. Esta ley, que contiene 10 artículos, pretende combatir el desempleo en el país, que a diciembre de 2015 era de 4,77%, lo que equivalía a 360.000 personas en paro. A esos datos se suma la desvinculación de 309 empleados de la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE), de 350 de la Universidad Central y el despido de 140 trabajadores de General Motors, que fue denunciado por la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores (Cedocut) en lo que va de 2016.

Una de las medidas de la nueva ley para evitar los despidos plantea reducir la jornada laboral semanal —que pasará de 40 a 30 horas, con la correspondiente reducción del salario—. Esta medida es excepcional, durará seis meses y podrá ser renovada una sola vez por un periodo similar. La ley exige que previo a este recorte haya un acuerdo entre trabajadores y empleadores, y que la empresa presente un plan de austeridad al Ministerio de Trabajo en el que conste también la reducción de los ingresos de los ejecutivos.

Para masificar el acceso de los jóvenes a su primer empleo, el Ministerio de Trabajo deberá establecer cuotas mínimas de pasantes que las empresas podrán contratar según su tamaño. Las empresas además pagarán al pasante no menos del 30% del salario básico —que para 2016 es de 366 dólares— y deberán aportar al Seguro Social sobre la totalidad del salario mínimo. Se espera que 170.000 jóvenes de entre 18 y 26 años ingresen al mercado de trabajo con esta medida.

Los legisladores anunciaron que los trabajadores que hayan perdido su empleo durante este año pueden acceder al seguro de desempleo

El asambleísta opositor Luis Torres rechazó estas medidas y habló en nombre de las empresas. “En el fondo es una ley que hace más difícil la operación económica de las empresas”, dijo Torres. El asambleísta Patricio Donoso pidió en cambio que se hagan esfuerzos para atraer inversión extranjera: “Más inversión para combatir el desempleo, el año pasado el país solo captó 740 millones de dólares”.

La ley también dedica un apartado al seguro de desempleo, que es una novedad en el país. La medida plantea que se pague una retribución mensual al desempleado siempre y cuando haya cotizado mínimamente 24 meses. Esta prestación se podrá solicitar a los 60 días de haber perdido el trabajo y podrá extenderse hasta por cinco meses. Su financiación saldrá de los recursos que los trabajadores hayan ahorrado para su cesantía, que ahora se convertirán en un fondo solidario.

Las prestaciones

La primera prestación corresponderá al 70% del promedio de los ingresos del trabajador de los últimos 12 meses y bajará hasta hasta el 50% para el quinto y último mes de la prestación. La cuota de desempleo tendrá dos componentes: una parte fija para todos los trabajadores, que corresponderá al 70% de un salario básico, —lo que ahora es 256 dólares— y el resto será variable y dependerá del ahorro individual que cada trabajador haya hecho para su cesantía.

Finalmente, los legisladores anunciaron que los trabajadores que hayan perdido su empleo durante este año puedan acceder al seguro de desempleo y que será el Estado el que financie esto. La cuota estimada para este fin será de 20 millones, cifra que ningún asambleísta ha explicado de dónde saldrá.

Permisos de maternidad y paternidad de nueve meses

La nueva ley ha dejado la puerta abierta para que los desempleados soliciten sus fondos de cesantía acumulados, tal y como harían si se jubilaran.

A este beneficio también pueden apuntarse los padres que con la nueva legislación ahora podrán extender de manera voluntaria su permiso de maternidad y paternidad hasta por nueve meses, pero sin remuneración. Hasta ahora la madre tenía una licencia remunerada de tres meses y el padre de 10 a 15 días.

A los padres que decidan acogerse a este beneficio se les garantiza la vuelta al empleo y si son despedidos se considerara un despido ineficaz, con las correspondientes sanciones de ley.