Libertad para la niñera que acabó peleando contra el narco

La activista Nestora Salgado, líder autodefensa de un pueblo de Guerrero, sale de prisión tras dos años encerrada acusada de secuestro y homicidio

VIDEO: SAÚL RUIZ / EDICIÓN: OSCAR A. SÁNCHEZ

La activista mexicana Nestora Salgado salió este viernes de una prisión de la Ciudad de México tras quedar absuelta de los delitos de secuestro y homicidio. Salgado, de 44 años, fue detenida por el Ejército hace dos años y medio cuando ejercía como líder de la policía comunitaria de Olinalá, un pueblo del estado de Guerrero situado en una zona cuyo control se disputan los cárteles de la droga por el trasiego de opio desde las montañas.

Salgado, niñera durante su época como inmigrante ilegal en Estados Unidos, podía detener y juzgar a delincuentes. La ley se lo permitía de forma excepcional basándose en las reglas de usos y costumbres de las comunidades indígenas y en parte por la incapacidad del Estado de llegar a territorios remotos como el suyo, huecos que aprovechan las mafias para imponerse. Durante su liderazgo comunitario, junto a campesinos y profesores de escuela metidos a policías, detuvo a medio centenar de presuntos criminales. Algunos de los retenidos aseguraron ser inocentes y dijeron verse obligados a pagar importantes cantidades de dinero para que les liberaran. Las autoridades también la vincularon con un asesinato perpetrado en las inmediaciones del pueblo.

Desde que fue encarcelada en una prisión de máxima seguridad en Nayarit, sus abogados y varias organizaciones civiles clamaron por su inocencia. Consideraban que su detención respondía a una maniobra orquestada por sus enemigos. Nestora tenía en su contra a varias organizaciones antisecuestro que consideraban muy cuestionables su forma de proceder con los detenidos. El asunto se convirtió en un tema político. El entonces gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, que había accedido al cargo tras la crisis institucional que se llevó a su antecesor por la desaparición de los 43 estudiantes, exigió su liberación en octubre.

Finalmente, tres jueces la absolvieron la semana pasada por falta de pruebas y este viernes se llevó a cabo su puesta en libertad después de que fueran desestimadas otras órdenes judiciales en su contra pendientes. Los policías de su pueblo, vestidos de verde olivo y con gorra, hicieron una guardia en la puerta de la prisión de Tepepan para recibirla con todos los honores. Es, sin duda, la líder autodefensa más conocida de México. “Si es necesario vamos a llegar a esto”, dijo con un rifle entre las manos, y agregó: “No vamos a dejar que nos sigan pisoteando, compañeros”.

Nestora Salgado, rodeada de su gente en la puerta de la cárcel de Tepepan

Salgado tiene una historia muy particular. En 1991 cruzó la frontera norte para trabajar como cuidadora de niños y camarera. Se estableció con una pareja en la ciudad de Renton, Washington. Cuando consiguió la nacionalidad empezó a viajar de nuevo a Olinalá, donde fue testigo del avance carroñero de las organizaciones criminales. Organizó una manifestación contra Los Rojos, un cartel local, por el asesinato de un taxista que se había negado a pagar una extorsión y levantó retenes para controlar las salidas y entradas del pueblo. Sin ella, ha habido cierto vacío de poder ciudadano. Ahora la comandante Nestora está de vuelta.