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Verónika Mendoza pide un pacto político y social en Perú

La candidata presidencial del Frente Amplio pasó del 2% al 9% de intención de voto en un mes. A la cabeza sigue Keiko Fujimori

Verónika Mendoza, candidata del Frente Amplio peruano.

La congresista Verónika Mendoza, candidata presidencial del Frente Amplio (de izquierdas) para los comicios generales del 10 de abril en Perú, pasó del 2% al 9% de intención de voto en un mes —según la encuesta de CPI divulgada ayer—. En cabeza continúa Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular. En un encuentro con la prensa extranjera, Mendoza planteó que, de llegar al poder, buscaría un nuevo pacto político y social en el país que se exprese en una nueva Constitución y con el que las mayorías se sientan representadas.

“Incluiríamos un artículo que diga que el agua es un derecho humano que no se puede privatizar, a diferencia de las pretensiones de este gobierno de mercantilizarlo todo”, anunció.

“Proponemos superar la visión de gobiernos sucesivos de que la Amazonía es una despensa de recursos naturales y de petróleo, sin percatarse de la población indígena cuyos derechos han sido pisoteados”, añadió.

Mendoza, quien realiza la campaña más austera entre los cinco candidatos más visibles en las encuestas, destacó que las desigualdades en la financiación electoral dificultan su “posicionamiento”, aunque dijo que han tenido un matiz diferenciador frente a los otros partidos. “Hemos presentado a la ciudadanía una visión de país, una propuesta programática de cambio, otros han regalado cosas: nosotros hemos hecho política, hemos puesto temas a debate, lo que nos hace falta hace muchos años”, comentó.

La aspirante por el Frente Amplio ocupa el cuarto lugar de las preferencias según CPI. Sigue en cabeza la líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, con un 37% de intención de voto. Los fujimoristas tienen la mayoría en el Congreso y según los sondeos, mantendrían esa posición dominante.

“Queremos superar la lógica del remate indiscriminado de nuestros recursos naturales sin pensar en el mediano plazo, en la sostenibilidad ambiental, y en la generación de empleos”, refirió la candidata, que tiene como una de sus principales banderas la renegociación de los contratos del gas. “Hay una cuestión de renta y soberanía pendientes. Como Estado no podemos decidir qué se hace con nuestros recursos, hace 10 años que el licenciatario puede hacer lo que le dé la regalada gana con ese recurso [gas], ni siquiera podemos hacer que alimente el Gasoducto del Sur que se está construyendo”, afirmó.

La parlamentaria por Cusco, el departamento donde se ubica el mayor proyecto gasífero de Perú —Camisea—, remarcó que el gas no llega ni a los ciudadanos de La Convención, una de las provincias de la región que representa y donde se realizan las operaciones petrolíferas.

El Lote 58 es operado por la empresa China National Petroleum Corporation (CNPC), que prevé perforar 10 lotes más en adelante. En tanto que Enagas y Odebrecht construyen un ducto de más de 1.000 kilómetros desde Camisea hacia la costa.

La herencia del fujimorismo

Mendoza criticó a su rival Fujimori por su presente y su pasado “porque no ha deslindado con esa nefasta década (1990-2000), fue primera dama del Gobierno de su padre cuando esterilizaban a mujeres por cientos, no era una niña”, afirmó.

“El problema no es solo lo que pasó en los años noventa, es lo que pasa ahora con su partido político, con su práctica clientelar extendida y naturalizada, y los serios casos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito de su entorno más inmediato”, añadió.

Mendoza mencionó que una de las congresistas del fujimorismo ha sido sentenciada por enriquecimiento ilícito, y el congresista Joaquín Ramírez, el principal financista de Fuerza Popular, es investigado por el Ministerio Público por lavado de activos.

La líder del Frente Amplio, psicóloga y maestra en ciencias sociales, también cuestionó al fujimorismo y al Partido Aprista, del expresidente Alan García, porque bloquearon en el Congreso una ley anticorrupción que permitiría a la Unidad de Inteligencia Financiera revisar las cuentas de altos funcionarios y jefes militares.

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