Obama anuncia que Google extenderá Internet en Cuba para dar más voz a la gente

La estrategia de Estados Unidos en la isla apunta a las nuevas tecnologías y sector privado

El presidente Obama durante su visita al Memorial de José Martí. AP

Google aspira a ser la próxima gran noticia en Cuba. El gigante de Internet ha iniciado su desembarco en la isla de la mano del presidente Barack Obama, que ha hecho del empresariado estadounidense su principal rompehielos en la normalización de relaciones bilaterales.

Obama había adelantado en una entrevista televisiva un acuerdo de Google para “empezar a establecer más acceso wifi y de banda ancha” en la isla. Lo calificó como algo “necesario para que Cuba entre económicamente en el siglo XXI” y para que los cubanos tengan “más voz”. El acuerdo en realidad no es todavía tan ambicioso, puntualizó posteriormente la compañía, que sin embargo aseguró que aspira a poder ofrecer esos servicios en algún momento también en Cuba. “Estamos explorando posibilidades adicionales para aumentar y mejorar el acceso a Internet”, aseguró Google, aunque estas negociaciones se encuentran en una “etapa preliminar” todavía.

Por el momento, Google se ha asociado con el Museo Orgánico de Romerillo, en La Habana, que permitirá, dijo la compañía, “navegar por la web y encontrar información a aquellas personas para quienes el acceso a Internet es escaso”.

La Casa Blanca tiene dos prioridades económicas en Cuba. De un lado, apoyar a los trabajadores autónomos para impulsar el creciente sector privado de la isla, que ya emplea a una cuarta parte de la fuerza laboral. Y también impulsar las nuevas tecnologías, con las que Estados Unidos espera que el país caribeño se abra de una vez —y de forma irreversible— al mundo, como pidió durante una visita oficial hace ya casi dos décadas el papa Juan Pablo II.

“La economía cubana está empezando a cambiar”, aseveró Obama al participar en un encuentro con emprendedores autónomos cubanos, los “cuentapropistas”, y empresarios estadounidenses, que estuvieron durante varias horas intercambiando ideas, dudas y problemas. Pero para que puedan prosperar, “tenemos que traer las nuevas tecnologías a Cuba”, subrayó el presidente estadounidense.

La expansión de Internet en Cuba es todavía mínima. Solo entre un 5% y un 15% de la población cuenta con conexión en casa o en el trabajo. Aunque los que conocen bien la isla avisan de que esa cifra puede resultar engañosa. Los cubanos, acostumbrados a tener que “resolver” o “inventar” durante décadas cómo solucionar la falta de recursos, son maestros a la hora de conseguir acceso a la información de la Red aunque no cuenten con una conexión directa.

Además, coincidiendo con el deshielo con EE UU durante el último año, el Gobierno cubano ha abierto más de medio centenar de puntos públicos de acceso a wifi en todo el país, aunque la mayor parte están en La Habana.

Obama ha invitado a una pequeña pero significativa delegación de empresarios estadounidenses a viajar con él en la primera visita de un presidente norteamericano a Cuba en 88 años.

La lista de los altos directivos en La Habana es toda una declaración de intenciones: están Daniel Schulman, presidente de la web de pagos y transferencias PayPal y Julie Hanna, directora de Kiva, una plataforma que permite contribuir con pequeñas donaciones a financiar solicitudes de préstamos para pequeños negocios o proyectos sociales. También viaja Brian Chesky, fundador de Airbnb, dedicada al alquiler entre particulares, una de las primeras plataformas digitales que desembarcó en Cuba, y que cumple tanto la meta de impulsar la conectividad de la isla como apoyar el turismo, el sector con más capacidad —y necesidad— de inversión y expansión.

En la charla con cuentapropistas y empresarios norteamericanos, el mandatario puso a Airbnb como “un buen ejemplo del poder de Internet y de por qué tener una buena infraestructura de Internet es tan importante”.

Alquiler entre particulares

De hecho, la empresa anunció el domingo que ha logrado ampliar la licencia que obtuvo el año pasado del Departamento del Tesoro estadounidense y que a partir del 2 de abril podrá ofrecer a ciudadanos de todo el mundo, y no solo estadounidenses como hasta ahora, las ya más de 4.000 habitaciones que tiene disponibles en Cuba. La isla es "el mercado que más rápido ha crecido" de la compañía, aseguró posteriormente Chesky en rueda de prensa. Schulman, que espera entrar con PayPal en Cuba antes de que acabe el año, recordó que en este mercado se mueven cada año 2.000 millones de remesas de los cubanos que mandan a sus familiares a la isla.

A meses de que las aerolíneas estadounidenses empiecen a ofrecer vuelos comerciales directos entre Estados Unidos y Cuba, y cuando ya se permiten viajes “individuales” a algunos estadounidenses aunque el turismo siga oficialmente prohibido, la hostelería es otra de las prioridades de Washington. Por ello, acompañan a Obama también en este viaje algunos de los más grandes: Ken Siegel, asesor general de Starwood, la cadena que acaba de anunciar el primer acuerdo hotelero estadounidense en Cuba en casi 60 años, y Arne Sorenson, presidente de Marriott, el otro gigante de la hostelería que se espera haga también un anuncio inminente en la isla.

La idea es no solo cerrar algunos negocios que sellen de forma más firme que cualquier acuerdo político el proceso de acercamiento iniciado hace 15 meses, sino, también, compartir las experiencias de algunos de los empresarios más exitosos de EE UU con la creciente iniciativa privada cubana, ansiosa por rellenar ese espacio de oportunidades que se abre con el deshielo, pese a que el embargo sigue entorpeciendo una normalización completa.