El FBI estudia una nueva forma de ‘hackear’ el iPhone de San Bernardino

El juzgado concede dos semanas al Gobierno de EE UU para probar un método por el que podría entrar en el teléfono del terrorista sin necesidad de ayuda de Apple

Tashfeen Malik y Syed Farook, autores de la matanza de San Bernardino. AP

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este lunes por la tarde una petición ante la juez que lleva el litigio del FBI contra la compañía Apple para que se suspenda la vista programada para este martes en la que debían oírse por primera vez en el juzgado los argumentos de las partes. En el escrito, la abogada jefe del Estado en el Sur de California afirma que el FBI ha recibido información acerca de un método por el cual podría tener acceso al contenido del teléfono y pide más tiempo para estudiarlo. El juzgado accedió a la suspensión de la vista hasta que la agencia le informe de si sigue necesitando la ayuda de Apple para entrar en el teléfono o no.

 

El CEO de Apple, Tim Cook. AP

En su petición inicial, el FBI intenta que la compañía cree un software que le permita sortear una medida de seguridad del iPhone por la cual se borra todo el contenido del teléfono cuando se prueban más de 10 combinaciones erróneas de la contraseña.

El teléfono en disputa es el iPhone 5 que utilizaba Syed Farook, el hombre que junto a su esposa, Tashfeen Malik, asesinó a tiros a 14 compañeros de trabajo en un centro de salud de San Bernardino el pasado 2 de diciembre. La pareja, él hijo de inmigrantes paquistaníes y ella inmigrante de ese mismo país, utilizó rifles de asalto y existen pruebas de su radicalización religiosa en los años previos a la matanza. Desde el primer momento, el FBI consideró los hechos un atentado terrorista, el primero de corte islamista que se produce en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001.

Dentro de la investigación, el FBI trata de reconstruir todo el entramado de relaciones y movimientos de una pareja que vivía bastante recluida. Para eso es fundamental tener acceso al teléfono de Farook. Sin embargo, el FBI se encontró con que no puede entrar en el teléfono sin la contraseña y no puede aplicarle un robot generador de contraseñas hasta dar con la correcta precisamente por ese método de seguridad que lleva el iPhone. Un error podría borrar toda la información del teléfono.

Apple, por su parte, se ha negado a facilitar el trabajo al FBI porque afirma que lo que le piden es que abra una especie de puerta de atrás en su propio sistema. Se trata de algo que hoy es imposible y que se les pide que hagan posible, argumentan. Ese software podía acabar en malas manos, argumenta la compañía. El caso es considerado ya como un paradigma de los derechos civiles en la era de Internet y ha suscitado un debate nacional e internacional sobre la privacidad.

Apple y el FBI se iban a ver las caras el martes a la una de la tarde en un juzgado de Riverside, condado de San Bernardino, al este de Los Ángeles. En su escrito, la abogada del Estado Eileen Decker afirma que "el domingo, 20 de marzo de 2016, una persona demostró al FBI un posible método para desbloquear el iPhone de Farook. Es necesario hacer pruebas para determinar si es un método viable que no ponga en riesgo la información del iPhone. Si el método es viable, eliminaría la necesidad de ayuda por parte de Apple Inc.".

El Gobierno se compromete a informar al juzgado de sus avances en este sentido el próximo 5 de abril.