Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Kerry insta al Gobierno de Colombia y a las FARC a llegar a un acuerdo final de paz

Nunca un dirigente de tan alto rango se había reunido con la cúpula de la guerrilla, en la lista de organizaciones terroristas de EE UU

John Kerry, junto a los negociadores de las FARC en La Habana.

El final está cerca, pero hay que desenredar la madeja cuanto antes. El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, instó este lunes al Gobierno de Colombia y a la guerrilla de las FARC a que resuelvan sus diferencias, después de más de tres años de negociaciones, para alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin a un conflicto armado de más de 50 años. “El proceso de paz en Colombia es una señal de profunda transformación en América Latina”, aseguró el Departamento de Estado en un comunicado, para quien la trascendencia histórica de su resolución es comparable con la visita de Obama a Cuba. Nunca antes un dirigente político de Estados Unidos de tan alto rango se había reunido con la cúpula de las FARC, incluidas en la lista de organizaciones terroristas.

Este miércoles se cumplirá la fecha que el presidente, Juan Manuel Santos, y el líder de la guerrilla, alias Timochenko, fijaron para llegar a un acuerdo final. La coincidencia con el viaje de Obama a Cuba hizo a más de uno suspirar y tratar de acelerar las conversaciones. La foto, pensaban, sería perfecta. Sin embargo, esa instantánea tendrá que esperar. Conocedores de las conversaciones niegan que haya una crisis, pero sí admiten un estancamiento en los aspectos que quedan por finiquitar: las zonas y las condiciones en las que los guerrilleros quedarán concentrados tras la firma y la dejación de armas.

Este impasse ha provocado que el miércoles no vaya a alcanzar un gran acuerdo, aunque se trabaja para anunciar una serie de avances con los que ambas partes tratarán de salir del paso en una fecha tan marcada. De hecho, las FARC, tras reunirse con Kerry anunciaron que han entregado al Gobierno y a los países garantes una hoja de ruta a seguir a partir de ahora. "En fecha no lejana le daremos la buena nueva al país y al mundo que Colombia ha llegado a la paz", aseguraron en un comunicado. Por parte del Gobierno no hubo respuesta sobre este asunto.

Kerry se reunió por separado y durante algo más de una hora con los negociadores del Gobierno colombiano y de la guerrilla. El encuentro con las FARC trascendía el protocolo. Ante sí tenían al más alto representante del Gobierno de Estados Unidos con el que se habían sentado hasta ahora. Estados Unidos ha sido el país que más ayuda de inteligencia y militar ha dado a Colombia para tratar de derrotar a la guerrilla, a la que siguen considerando una organización terrorista. En este sentido, en un comunicado, las FARC pidieron a Kerry que Estados Unidos empiece a considerarles “una fuerza política empeñada en la expansión de la democracia y el progreso social de Colombia”. Incluso le regalaron un libro, Resistencia de un pueblo en armas, con la siguiente dedicatoria: "Este texto recoge un tramo de la historia escrita por el fundador de las FARC, Manuel Marulanda Vélez, organización insurgente que hoy se alista para el tránsito a movimiento político legal".

Además de su salida de la lista de organizaciones terroristas, otro de los reclamos capitales de las FARC es la extradición de Simón Trinidad, encarcelado en Estados Unidos y condenado a más de 60 años de prisión. Algo que el Gobierno de Santos vería como un gesto que contribuiría a avanzar en los diálogos. Sin embargo, Estados Unidos siempre se ha mostrado receloso de propiciarlo. Otra de las exigencias de la guerrilla es su salida de la lista de grupos terroristas en cuanto se firme el acuerdo con el Gobierno.

La parquedad del mensaje del Departamento de Estado contrasta con el optimismo que deslizaban los mensajes de los negociadores de las FARC tras la reunión. “Hemos tenido algunas diferencias, pero tratándose de la paz no hay diferencias”, fueron palabras que Iván Márquez, jefe negociador de la guerrilla, atribuyó a Kerry en un tuit. “Positivo e histórico, genera optimismo y un respaldo internacional enorme”, escribió Pablo Catatumbo, otro de los miembros del secretariado, la dirección de la guerrilla.

El Gobierno de Colombia, a través del jefe de la delegación, Humberto de la Calle, aseguró que la reunión con Kerry había sido “muy productiva”. De la Calle anunció que Estados Unidos colaborará con “la seguridad de las personas que dejen las armas que es un tema crítico en las conversaciones", aunque no aclaró cuál será el tipo de ayuda.

La reunión de Kerry con las FARC ha levantado mucha polvareda en Colombia. La oposición, liderada por el expresidente Álvaro Uribe, ha salido en tromba a criticarla. “Muchos colombianos nos sentimos ofendidos por la reunión del Gobierno de USA con las FARC, el mayor cartel de cocaína del mundo y grupo terrorista”, tuiteó la noche del domingo Uribe, al que siguieron decenas de mensajes similares de senadores de su partido, el Centro Democrático. También otro expresidente, Andrés Pastrana, impulsor del Plan Colombia, la gran alianza militar y de inteligencia con Estados Unidos, criticó el encuentro: “Insólito que John Kerry cohoneste en Cuba la desarticulación de las instituciones democráticas en Colombia”, escribió en Twitter Andrés Pastrana, el último presidente antes de Santos en negociar la paz con las FARC, en las fallidas conversaciones de El Caguán.

El respaldo de Barack Obama al proceso de paz en Colombia ha sido total pese a las críticas. Nombró a Bernie Aronson como enviado especial de su Gobierno a las conversaciones y, en febrero, reafirmó el apoyo al comprometerse a pedir en el Congreso 450 millones de dólares para afianzar el posconflicto el próximo año. En aquel encuentro que mantuvo con Santos en la Casa Blanca, según se ha podido saber, Obama le trasladó al mandatario colombiano que no debía apresurarse a firmar con las FARC un acuerdo si no estaban preparados para cumplirlo. “Obama le dijo a Santos que se debería concentrar en lograr el mejor acuerdo para los colombianos”, aseguró Ben Rhodes, asesor en política de exterior de Obama, en una conversación reducida con medios, entre ellos EL PAÍS, antes de la visita a Cuba. Rhodes aseguró entonces que, pese a que la isla centraba las prioridades del presidente de Estados Unidos, sí querían aprovechar el viaje para ver en qué puede colaborar en el desenlace del proceso. Durante su rueda de prensa conjunta, Obama y Castro confirmaron que habían tratado el asunto.