Tensión en Idomeni por rumores de reapertura de la frontera

El Gobierno griego ha empezado a evacuar a migrantes del masificado campamento

Sin titulo Migrantes ante una barrera policial, este domingo en Idomeni. AFP

Por enésima vez en las últimas semanas, rumores infundados sobre la inminente reapertura de la frontera de Grecia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia (FYROM, en sus siglas inglesas), cerrada desde hace casi un mes, han provocado este domingo situaciones de tensión en el campamento de Idomeni, donde continúan malviviendo unas 12.000 personas, por el intento de centenares de extranjeros de avanzar hacia el borde. Como en ocasiones anteriores, incluso han retornado al lugar muchos migrantes que habían buscado refugio en los alrededores, la mayoría en edificios o cobertizos abandonados o en pueblos cercanos.

La evacuación oficial del campamento se inició este viernes, con una veintena de autobuses fletados por el Gobierno griego, aunque finalmente sólo se utilizaron 11. Los evacuados fueron separados según su nacionalidad –sirios a un lado; iraquíes y afganos a otro- y trasladados a dos centros de acogida en Veria y Katerini, en el norte de Grecia, que se cuentan entre los últimos habilitados por las autoridades para acoger extranjeros (hay 48 en funcionamiento, y una veintena en marcha). Ante el de Veria varios residentes locales protestaron por la llegada de los extranjeros.

El Gobierno de Atenas espera poder haber desmantelado el campamento de Idomeni, desde hace tres semanas un lodazal por culpa de las frecuentes lluvias, antes del próximo 1 de mayo; mientras, agiliza las tareas para habilitar, en 20 días, plazas para otros 30.000 migrantes, parte de ellos los retornados en la última semana de las islas del Egeo tras la entrada en vigor del pacto migratorio UE-Turquía. Pero muchos en Idomeni rehúsan marcharse por temor a que una hipotética reapertura de la frontera les prive de continuar viaje.

“Los rumores, absolutamente infundados, no sólo no ayudan a los migrantes, sino que los ponen en peligro. Juegan con su desesperación y con la desinformación reinante, y sólo pueden ser obra de desalmados”, explica por teléfono un voluntario en el campamento que declina aventurar hipótesis sobre la fuente de los rumores.