Holanda rectifica la fuente que alertó de los hermanos suicidas de Bruselas

El ministro de Justicia precisa que fue la policía de Nueva York, y no el FBI, la que dio la información

El ministro de Justicia holandés, Ard van der Steur, el pasado jueves en La Haya. EFE

La información sobre los hermanos suicidas Ibrahim y Jalid el Bakraoui, belgas de origen marroquí, que se hicieron estallar en el aeropuerto de Bruselas el pasado 22 de marzo, no llegó a Holanda desde el FBI. Los datos fueron enviados a la embajada holandesa en Washington por la División de Inteligencia del Departamento de Policía de Nueva York, rectificó este miércoles el Ministerio de Justicia del país europeo. La precisión no cambia la naturaleza del mensaje, que advirtió el 16 de marzo, seis días antes del atentado, de los antecedentes “criminales, radicales y extremistas” de la pareja, pero muestra el desajuste interno del Ministerio. Su titular, Ard van der Steur, notificó incorrectamente al Parlamento la noche del martes sobre la fuente de la información.

Convocado el próximo martes para un segundo pleno sobre terrorismo yihadista, el político insiste en que la policía de Holanda advirtió el 17 de marzo a sus colegas belgas del pasado delictivo de los hermanos Al Bakraoui. Bruselas ha negado desde el principio haber recibido datos de su vecina procedentes del FBI.

Van der Steur admitió el martes ante la Cámara que ignoraba las razones del Buró para ponerse en contacto con su país. Prometió, eso sí, “averiguarlo”. Durante la sesión, quedó claro que la policía holandesa supo con antelación que los hermanos suicidas eran buscados en Bélgica por sus presuntos lazos con el yihadismo. “No pienso dimitir”, ha asegurado esta misma mañana el político, criticado por la lenta reacción oficial.

La Haya ya había sido advertida el pasado julio por Turquía de que uno de los hermanos, Ibrahim, pasó por el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol el 14 de julio de 2015. Aquí, el ministro holandés ha puntualizado que Ankara “no informó de su peligrosidad cuando lo expulsó”. Los agentes turcos lo habían arrestado en la frontera siria, y lo mandaron a Ámsterdam, junto con un ciudadano alemán, a petición propia. Un día después del aterrizaje, y a instancias de Bélgica, el nombre de Al Bakraoui fue añadido a la lista de holandesa de sospechosos de radicalización. Sus antecedentes penales belgas no figuraban en la base de datos policial holandesa. Una laguna calificada de “cortocircuito” por Van der Steur, que preguntará ahora a la policía neoyorkina el porqué del envío con los datos de los hermanos Al Bakraoui.

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