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Macri logra la aprobación del acuerdo definitivo con los fondos buitres

La oposición queda rota en el Senado con los fieles a la expresidenta muy debilitados

El Senado de Argentina se dispone a aprobar la ley de pago a los fondos buitres AFP

Hace unos meses parecía imposible, pero la política argentina ha demostrado una vez más su enorme volatilidad y un principio inamovible: el que tiene la presidencia y por tanto el dinero casi siempre gana. Mauricio Macri, en minoría clara en diputados pero sobre todo en el Senado, logró aprobar con 54 votos a favor y 16 en contra en esta última cámara, y por tanto definitivamente, la primera ley importante de su mandato, el acuerdo con los fondos buitre que le permitirá endeudarse en 12.500 millones de euros para pagarles. Es el mayor endeudamiento de golpe de un país desde 1996. Macri hizo una auténtica exhibición de poder y mostró la profunda debilidad del kirchnerismo, que ha pasado de tener todo el poder durante 12 años a una minoría dentro del bloque de senadores de la oposición.

La sesión ha durado 13 horas, a sólo dos semanas de superase el trámite en la Cámara de Diputados, con 165 votos a favor y 86 en contra. Hasta la escenificación en el Senado mostró la debilidad del kirchnerismo. Los senadores peronistas que han decidido apoyar a Macri, impulsados por los gobernadores que necesitan este acuerdo para poder endeudarse, estuvieron en el centro del hemiciclo, ocupando la mayoría del espacio, mientras en un lateral, la senadora María Ester Labado, de Santa Cruz, la provincia de los Kirchner, mantuvo la llama de la oposición. Ni siquiera hubo manifestantes a la puerta, como sucedió cuando se discutió por primera vez la ley en Diputados, la Cámara baja argentina. La sensación de derrota del kirchnerismo está ya instalada entre los propios fieles de la expresidenta, que sigue en silencio, retirada en su mansión de El Calafate, al lado del glaciar Perito Moreno.

Su reaparición puede ser especialmente dramática porque está citada a declarar como imputada el 13 de abril. Si no acude, será detenida. Todo parece propio de un fin de ciclo acelerado que deja a los kirchneristas descolocados y hace que muchos que fueron fieles al proyecto tomen distancia.

El presidente del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Ángel Pichetto, dio libertad de acción a sus senadores EFE

La ley aprobada en el Senado permitirá pagar la deuda que el país austral mantiene con los fondos buitre, lo que resultaba imprescindible para que Argentina pueda volver a financiarse en los mercados internacionales de capitales.

Macri, que tiene una situación económica complicada, con una inflación disparada mientras aprueba nuevas subidas de tarifas —luz, agua, gas, transporte— que son muy polémicas, viaja a Washington a finales de esta semana para participar en la cumbre de Seguridad Nuclear y allí exhibirá ante Barack Obama y otros presidentes con los que se verá —de momento está confirmado el chino, el canadiense, el coreano, el indio y el neozelandés— el acuerdo que devuelve a Argentina al mercado financiero internacional y la convierte en una plaza apetecible para los grandes bancos e inversores.

Menem vuelve al senado para apoyar a Macri

Federico Rivas Molina

El Senado argentino no es Diputados y eso ha quedado claro ayer. El debate por la ley de pago a los fondos buitres no tuvo el color de la primera discusión en la Cámara Baja, el 16 de marzo. Los 72 senadores apenas se interrumpen y mantienen las formas. No por casualidad muchos de ellos son ex gobernadores y hasta ex presidentes, como Carlos Menem (1989-1999). A sus 85 años, el ex mandatario se presentó para apoyar la ley presentada por el gobierno de Mauricio Macri, pero no pidió la palabra. Su presencia no pasó desapercibida en el recinto, sobre todo porque su delicado estado de salud suele alejarlo de los debates. El senador por el Frente para la Victoria (FpV) Rodolfo Uturbey incluso le dirigió algunas palabras, aunque sin nombrarlo, cuando criticó el "endeudamiento irreponsable de los 90", cuando Menem era presidente. El ex mandatario se encontraba a escasos metros pero apenas atendió la indirecta. Se encontraba ocupado con una charla en voz baja que había iniciado con una mujer 40 años más joven y que ya le había dedicado un efusivo saludo.