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Ecuador sube impuestos para el tabaco y bebidas

El Ejecutivo buscar paliar sus problemas fiscales, pero el rechazo es generalizado

En la imagen, el presidente de Ecuador, Rafael Correa. EFE

El proyecto de Ley Orgánica para el Equilibrio de las Finanzas Públicas en Ecuador, que envió el Ejecutivo con carácter de urgencia, ya está en la Asamblea Nacional, que tiene 30 días para su análisis. Tal y como lo había anunciado el presidente Rafael Correa, el proyecto plantea el incremento del Impuesto al tabaco y las bebidas alcohólicas y azucaradas. Para el consumidor, el aumento será de dos centavos de dolar por cada tabaco, 12 por cada botella de cerveza y 25 por litro de refresco. También se incluyen otros tributos que sorprendieron a los sectores involucrados como un aumento del 15% para las empresas de telefonía fija y móvil, la reducción del monto exento de pagar el Impuesto a la Salida de Divisas (5%), que pasa de 11.170 dólares a 1.098 (tres salarios básicos), y el reajuste de las asignaciones a los gobiernos seccionales en función de la disposición de recursos fiscales. 

El Gobierno defiende la idea de que habrá una recaudación de 300 millones de dólares con estas reformas tributarias y vende la idea de que los nuevos impuestos —al menos los impuestos al tabaco y las bebidas alcohólicas y azucaradas— son parte de una política de salud. También incluye ventajas y devoluciones tributarias para las personas que usen el dinero electrónico, que es un medio de pago aceptado desde 2014, que exige que los usuarios entreguen su dinero físico al Banco Central y carguen unidades de valor electrónicas en su teléfono móvil. Sin embargo, esta billetera virtual no se ha popularizado, pues hasta finales de 2015 solo tenía 53.000 cuentas abiertas. 

El presupuesto 

El rechazo a las nuevas medidas recaudatorias proviene de todos los sectores y todos hablan de un perjuicio a la economía interna. Patricio Alarcón, presidente de la Cámara de Comercio de Quito, dice que afectarán al sector productivo. “No estamos de acuerdo, pensamos que el Gobierno quiere mantener su nivel de gasto pero para eso pone carga impositiva al sector productivo”. Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal dice que los ingresos a la caja fiscal serán mínimos y la incertidumbre, grande. “En conjunto el proyecto genera interrogantes y hay vacíos como en el tema del dinero electrónico. Los agentes económicos pueden pensar que con el dinero electrónico, el Gobierno quiere tener más liquidez para la brecha fiscal”. 

El agujero que tiene en su caja fiscal es real. El Servicio de Rentas Internas (SRI) dice que en enero pasado tuvo una recaudación de 1.318 millones de dólares, que es un 8% menor al mismo mes de 2015. La Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) tira la cifra más abajo y señala que el SRI utiliza para su cálculo notas de crédito, compensaciones y TBC (Títulos del Banco Central), y señala que el efectivo recaudado fue de 1.237,9 millones de dólares, es decir un 12,7% menos que la recaudación de enero de 2015.

Ecuador inició el año con un presupuesto de 29.835 millones de dólares, de los que 15.490 millones provendrían de ingresos tributarios. Pero la caída del precio del petróleo y de la recaudación ya ha obligado a hacer un recálculo. El ministro de Finanzas, Fausto Herrera, anunció a inicios de marzo que habría un recorte de 800 millones. 

Desde la oposición se critica la inestabilidad en el manejo económico y se teme la introducción del dinero electrónico en la economía. El asambleísta Patricio Donoso, del partido conservador CREO, recordó que esta reforma fiscal sería la decimosegunda en nueve años de Gobierno: “La legislación tributaria en los países vecinos duran de cinco a 10 años sin cambio, pero como se ha agotado el financiamiento recurren al bolsillo de la gente”.