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Argentina tiene 1,4 millones de nuevos pobres desde que gobierna Macri

Una de cada tres personas vive bajo el umbral de la pobreza, según la Universidad Católica Argentina

Vecinos de la villa 31, en el centro de Buenos Aires.
Vecinos de la villa 31, en el centro de Buenos Aires.

Mauricio Macri llegó a la Presidencia de Argentina con la "pobreza cero" entre sus prioridades, pero el arranque de su gestión avanza de momento en dirección contraria. En los tres primeros meses del año, Argentina sumó 1,4 millones de nuevos pobres, 5,5 puntos, según estimaciones del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). A falta de cifras oficiales, este organismo, muy respetado en este asunto incluso por los macristas, asegura que a mediados de marzo cerca de 13 millones de personas no tenían ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas, el 34,5% del total de los argentinos.

La causa principal es la fuerte subida de precios, en especial los alimentos, que se dispararon un 10% en los tres primeros meses del año. Se trata del índice de pobreza "más alto de los últimos siete años", ha dicho el director del observatorio, Agustín Salvia, en rueda de prensa. Salvia ha expresado su preocupación por la "complicada" situación económica que atraviesa Argentina debido al rápido aumento del costo de la vida y por las consecuencias que tiene sobre los más desprotegidos.

El organismo prevé que la pobreza se reducirá levemente este mes, hasta el 32,6%, gracias a la ampliación de las ayudas sociales aprobadas por el Gobierno para los hogares con menores ingresos. Estas familias se benefician de un aumento de las jubilaciones y de las ayudas por hijo y tendrán también tarifas reducidas en el transporte público y en las facturas de agua, luz y electricidad. Aún así, Salvia opina que los planes sociales no son suficientes para cubrir el brusco aumento del costo de vida registrado este año.

"Estas proyecciones no toman en cuenta las pérdidas de empleo ocurridas en el marco de una economía inflacionaria y afectada por ajustes macroeconómicos, ni los recientes anuncios de incremento en materia de transporte y servicios domiciliarios", ha advertido el experto, quien cree que los datos finales serán aún peores.

El plan oficial de aumentos se inició en febrero, a poco más de un mes de asumir Macri el poder, con la electricidad, con aumentos medios del 250% y, en casos puntuales, de hasta 700%. Ayer se duplicaron los valores de los billetes de autobuses urbanos y ferrocarriles. Y hoy ha sido el turno del gas y el agua, los dos servicios públicos que restaban, con aumentos que rondan el 300 %. El impacto de las subidas se sentirá en los primeros días de mayo, cuando llegarán las primeras facturas.

Los combustibles, en tanto, han sufrido subidas menos espectaculares, 15% en promedio, pero a diferencia del agua, la luz y el gas, ya estaban altos. El de hoy ha sido el tercer aumento desde que Macri llegó al poder en diciembre y sólo desde enero las estaciones de servicio han acomodado sus valores un 12%. Las petroleras, con la estatal YPF a la cabeza, han justificado los incrementos con la devaluación del 40% del peso, anunciada por Macri apenas inició su mandato para liberar las restricciones cambiarias.

El Gobierno insiste que es necesario un "sinceramiento tarifario" tras más de una década de tarifas de servicios hipersubvencionadas, pero cada vez son más las voces que piden reducir el ritmo del ajuste, ya que otros bienes básicos como los alimentos o la vestimenta tienen precios ya muy elevados que perjudican el presupuesto familiar.

La pobreza ya se convirtió en una piedra en el zapato para la anterior mandataria, Cristina Fernández (2007-2015), en especial a partir de 2014, cuando una fuerte devaluación revirtió los progresos realizados en años anteriores.

En 2013, el organismo oficial de estadísticas dejó de publicar los cuestionados datos oficiales -para los que solo el 5% de la población estaba en la pobreza- y el apagón informativo se mantiene en los primeros meses de la nueva gestión, que ha decidido rehacer los índices desde cero.

La pobreza fue uno de los asuntos con los que más golpeó Macri al Gobierno cuando estaba en la oposición. El Ejecutivo de Fernández de Kirchner negaba los datos de la Universidad Católica mientras Macri los defendía. El jefe de Gabinete de entonces, Aníbal Fernández, llegó a decir que Argentina estaba mejor que Alemania, que tiene un 8% de ciudadanos bajo la pobreza. La tensión fue enorme y el macrismo logró hacer mella pero ahora esos datos se le vuelven en contra. El Gobierno insiste en que necesita más tiempo, que ahora está trabajando para volver a la normalidad, pero de momento los primeros meses están siendo incluso más duros de lo esperado.