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El Europarlamento pide restringir el uso de un polémico herbicida

La Cámara apuesta por renovar la autorización del glifosato para siete años más pero lo veta en parques públicos y para usos particulares

Un avión fumiga con Glifosato una plantación de El Silencio (Colombia) en una campaña contra la droga, en marzo de 2002. Reuters

Por una vía intermedia han optado mayoritariamente los europarlamentarios este miércoles en el caso del glifosato, un polémico herbicida sobre el que existen dudas científicas. Mientras que la OMS considera que es posible que sea cancerígeno, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, sus siglas en inglés) sostiene que ve "improbable" que la exposición esta sustancia pueda generar cáncer en humanos.

Tras una campaña de presión de las organizaciones ambientalistas y los partidos verdes, finalmente el Parlamento Europeo ha aprobado restringir su uso, pero no prohibirlo como pedían los activistas. En todo caso, la decisión adoptada por el Europarlamento este miércoles no es la definitiva: será ahora la Comisión Europea la que tenga que decidir sobre la autorización para el glifosato, algo que podría ocurrir a mediados de mayo. 

Sobre la mesa tendrá la Comisión el pronunciamiento del Parlamento, que ha aprobado con 374 votos a favor, 225 en contra y 102 abstenciones una resolución en la que se pide que se renueve por siete años el permiso y no por 15 como estaba previsto en un primer momento. "No todo es negro", señala Florent Marcellesi, portavoz de Equo en el Parlamento Europeo, sobre la resolución aprobada. "Se incluyen restricciones", añade. 

La principal es que se acota el uso de esta sustancia para usos "profesionales". Y se apuesta por impedir su empleo cerca de centros educativos y parques infantiles, en parques públicos y se imponen limitaciones pasa su uso antes de la cosecha.

En la resolución, destaca Marcellesi, también se pide transparencia sobre los estudios científicos referidos a esa sustancia. "Existe un secretismo total sobre los estudios", lamenta el portavoz de Equo.

En la resolución se solicita a EFSA que publique las pruebas científicas que ha empleado para evaluar el glifosato, además de una revisión independiente de los resultados. Sin embargo, un portavoz de la EFSA ha señalado a la agencia Efe que en la UE existe un marco legal sobre la propiedad intelectual y la confidencialidad empresarial que le prohíbe la publicación automática de informes completos y otros datos.