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Liberados cinco activistas españoles que habían sido detenidos en Idomeni

Las autoridades griegas los acusan de participar en incidentes en la frontera macedonia

Protesta de refugiados en Idomeni, este miércoles.
Protesta de refugiados en Idomeni, este miércoles. EFE

Cinco voluntarios españoles que habían sido detenidos este miércoles en un control de carreteras cerca del campo de refugiados de Idomeni han sido puestos en libertad este jueves, según las autoridades griegas. De los cinco voluntarios, tres de ellos deberán enfrentarse a cargos ante la justicia griega, confirmó un portavoz oficial.

Dos de los arrestados estaban ya siendo buscados por su participación en los disturbios del miércoles en la frontera entre Grecia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia (FYROM, en sus siglas inglesas). "Se ha averiguado que estas dos personas, junto con otro grupo de personas, se desplazaron hacia la línea fronteriza entre Grecia y FYROM", señaló la policía en un comunicado.

Los otros dos varones del grupo, que viajaban junto en un coche, fueron puestos en libertad sin cargos, tras ser identificados, mientras que la quinta, una mujer, será juzgada por resistencia a la autoridad. Numerosos mensajes y fotografías distribuidos por las redes sociales se refieren a ellos como "brigadistas" ya que son miembros de la Brigada Vallesana Simón Bolívar, con sede en Barcelona.

Un grupo de entre 50 y 100 refugiados se acercó el miércoles a la valla fronteriza y lanzó piedras contra las fuerzas antidisturbios de FYROM, que respondieron con gases lacrimógenos por segundo día consecutivo.

En otra operación policial ocurrida en la autovía hacia la localidad de Ioannina, en el noroeste de Grecia, fueron detenidos otros 15 activistas, entre ellos una española, durante una ocupación simbólica de la carretera, una práctica casi diaria en las inmediaciones de Idomeni, donde a menudo grupos de refugiados o voluntarios cortan el tráfico manifestándose en la calzada.

Cerca de donde se produjo la protesta está el centro de acogida de Katsiká, que desde su apertura ha generado manifestaciones por las condiciones en las que viven los refugiados.

Activistas en el punto de mira

Desde hace semanas, las autoridades griegas tienen en el punto de mira a grupos de activistas extranjeros, a los que acusan de propalar falsos rumores sobre la reapertura fronteriza y de azuzar a los refugiados e inmigrantes varados en el campamento para derribar la valla y cruzar al otro lado. La frontera greco-macedonia permanece cerrada a cal y canto desde comienzos de marzo, cuando se clausuró definitivamente la ruta balcánica. Las autoridades de Skopje han confirmado que la linde seguirá cerrada hasta el 31 de diciembre.

Los intentos de los migrantes atrapados en Idomeni —algo más de 10.000, según el último recuento— de quebrar la vigilancia para seguir ruta han provocado numerosos incidentes, entre ellos la muerte por ahogamiento el pasado 14 de marzo de tres afganos cuando, tratando de burlar la vigilancia fronteriza, centenares de extranjeros entraron en FYROM atravesando un riachuelo muy crecido por las lluvias. El último incidente reseñable ocurrió este domingo, cuando la policía macedonia repelió con gases lacrimógenos, balas de goma y bombas de sonido a centenares de migrantes que protestaban ante la valla.

Los intentos de desalojar el campamento de Idomeni, en marcha desde el último fin de semana de marzo, avanzan a trompicones. Este miércoles, 15 autobuses trasladaron a migrantes desde este campo a centros de acogida organizados en varios puntos de Grecia.

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