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Los latinos quieren su parte del pastel de Silicon Valley

Emprendedores se reúnen en Stanford para impulsar su protagonismo en el mundo tecnológico

Un grupo de latinas adolescentes departe con Laura Gómez.

Laura Gómez no estaba muy entusiasmada por trabajar en HP, pero tenía 17 años y era su primer empleo. Como tantos estudiantes de secundaria, el verano es el momento para dar los primeros pasos en el mundo laboral. Hoy es, sencillamente, Laura, como su cuenta de Twitter, @laura, donde cuenta con más de 250.000 seguidores. Hija de emigrantes de México, se crió en Silicon Valley. Tras estudiar en Berkeley, pasó a dirigir YouTube en Brasil. A su vuelta a San Francisco dos años después le esperaba la aventura que le dio el salto a la fama. Pasó a fundar el equipo internacional de Twitter. Entonces era una startup con 40 empleados y ella, la persona que podía ayudarles a entender cómo era el mundo más allá de Silicon Valley. Hoy Twitter cuenta con 340 millones de usuarios activos al mes, oficinas por todo el mundo y más de 3.500 empleados.

Su currículum tiene también el nombre de Jawbone, una empresa de wearables, tecnología integrada en prendas, entre los lugares en los que ha desempeñado su labor. Gómez, a la que todo el mundo conoce por su nombre de pila, no es la única que quiere impulsar el papel de los latinos en este lugar de abundancia. Este fin de semana los latinos de la Bahía de San Francisco se reunieron en el lugar dónde comienzan las grandes ideas, en Stanford. No hay lugar más noble y selecto en este ambiente que el Faculty Club, un chalet inicialmente pensado como residencia de profesores. Se reunieron para impulsar sus carreras y encontrar el hueco que creen que les pertenece. Celebraron el congreso de líderes latinos de Silicon Valley, que llegó a su séptima edición anual. A Gómez no le duelen prendas al confesar que su madre era limpiadora, porque sabe que esa lucha es la que viven a diario las madres de las adolescentes que peleaban por sacarse una foto con ella.

Hace 18 meses decidió que era momento de dejar el mundo corporativo para ayudar a los que, como ella, son diferentes en un espacio extremadamente competitivo. Fundó Atípica, una startup que ha recaudado más de dos millones de dólares de financiación. Desde esta nueva organización quiere crear oportunidades para los que, como ella, se salen del patrón habitual: “Me postulé para un trabajo que no era para mi, no era el perfil adecuado. Tampoco usé mi red de contactos. Son errores que cometemos todos nosotros. Son errores que quiero subsanar. Somos el 40% de California pero solo representamos entre el 3 y el 7% de los empleos en tecnología”.

La suerte es uno de los factores que más se repiten en las historias de personas con éxito. Gómez tiene su visión: “Sí, es cierto, tuve suerte. Cuanto más duro trabajé, más suerte tuve”. La emprendedora denunció que los latinos se quedan fuera del juego de ła riqueza: “Somos parte del sistema pero no tenemos acceso al reparto. Estamos marginados. Si empezamos a crear startups ahora en 10 años habrá cambiado radicalmente el panorama. Tendremos el poder y la capacidad de decisión, saldrán a bolsa y también tendremos parte del pastel. Si no lo hacemos ahora, nos van a desplazar”, urgió.

Fue más allá con su denuncia: “Hay un apartheid de innovación. A mi me rechazaron hasta ocho inversores”. Alberto Yépez, director de Trident Capital y durante 10 años ejecutivo de Apple, se expresó en un tono similar: “Aunque los latinos hacemos un gran trabajo, pocas veces llegamos a ser socios de los fondos o a estar en los consejos de dirección. Tenemos que apoyarnos entre nosotros y luchar para llegar ahí”.

Tim Campos, CIO de Facebook.

El doctor Robert Rodríguez, uno de los organizadores del evento, quiso dar impulso a las generaciones futuras, con un toque económico: “A veces no nos reivindicamos lo suficiente. Ser latino es un activo. Si hubiese acciones latinas, los compraba ahora mismo. Somos fuertes, somos un valor seguro”.

Tim Campos representa el éxito al más alto nivel. Hijo de dominicano, es el Chief Information Officer de Facebook. Dicho de otra forma, el máximo responsable de la información de la mayor red social del mundo. En sus espaldas cae la responsabilidad de mantener a punto un servicio al que acceden a diario más de mil millones de personas. Él se quita importancia: “En 2009 hice lo que parecía una tontería, me fui a Facebook. La línea que separa la valentía de la estupidez puede ser muy fina. Venía del mundo corporativo y fichaba por una startup de gran crecimiento. Fue la mejor decisión de mi vida profesional”. Pero reconoció que su lucha ha sido constante: “He llegado a dónde estoy con trabajo duro, perseverancia y oportunidades para crecer. Soy consciente de que muchos no tienen esto último”.

Sergio Muñoz, vicepresidente de HotB y director de Intelatin, atendió en calidad de inversor. Su voz fue quizá, la más crítica del encuentro: “Creo que el sistema tiene mejorar cómo ofrece apoyo. Yo sigo sin saber dónde están los emprendedores latinos, los inversores y quiénes lo apoyan. Además, hay una notable ausencia de mujeres. Necesito más datos, más concreción”.