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Una joven holandesa detenida en Qatar tras denunciar una violación

Su caso, que se juzgará el lunes, ha desatado una campaña de solidaridad en las redes sociales

Laura, la holandesa detenida en Qatar.

Una holandesa que denunció haber sido violada en Qatar el pasado marzo se encuentra detenida desde entonces en ese país bajo la acusación de adulterio. La víctima, de 22 años e identificada solo como Laura, debe comparecer ante el juez el próximo lunes. El caso, revelado por su madre a los medios holandeses, vuelve a poner de relieve la distancia que existe entre la aparente modernidad material de las petromonarquías árabes y sus conservadoras leyes.

Laura, que se encontraba de vacaciones en Doha, la capital del rico emirato, asistió a una fiesta en un hotel de West Bay, el distrito financiero, donde al parecer fue drogada. La chica se sintió mal nada más dar el primer trago a la bebida que había pedido, según el diario holandés De Telegraaf, que cita a la madre y el abogado que esta ha contratado, Brian Lokollo. Lo siguiente que recuerda es que a la mañana siguiente se despertó en un apartamento desconocido y sintió que había sido violada.

Cuando acudió a la policía para denunciarlo, fue detenida por “adulterio”, una figura que de acuerdo con la legislación islámica que inspira los códigos penales de la mayoría de los países de la región, se refiere a las relaciones sexuales extramatrimoniales, que están prohibidas independientemente de que sean consentidas o no.

En consecuencia, su presunto agresor, otro ciudadano extranjero, también fue detenido. Sin embargo, el hombre ha declarado que la relación fue consentida y que la mujer le pidió dinero.

“Ella niega completamente esas acusaciones”, ha manifestado Lokollo a la radio holandesa NOS-Radio 1.

El Ministerio holandés de Exteriores ha asegurado en Twitter que “está al tanto del caso de Laura en Qatar desde el principio de su detención". "La embajadora @NLinQatar mantiene contacto con ella y con las autoridades”, ha tuiteado el ministerio en holandés, en respuesta a las numerosas consultas que ha recibido. El caso ha movilizado al Parlamento holandés. Allí, todos los partidos han suscrito una pregunta a Exteriores sobre el apoyo que ha tenido la ciudana sobre el terreno desde el principio y las características de su asistencia, informa Isabel Ferrer desde La Haya.

La vista está prevista para pasado mañana y, según una portavoz de Exteriores, aún no se han presentado cargos formales porque se investiga lo ocurrido. De momento, la situación de la joven ha desatado una campaña de solidaridad en las redes sociales bajo la etiqueta #FreeLaura (#LibertadparaLaura).

El caso recuerda al que hace tres años vivió una noruega en Dubái. En aquella ocasión, la mujer, de 24 años, tras presentar una denuncia de violación contra su jefe, fue detenida, juzgada y condenada a 16 meses de cárcel por relaciones sexuales fuera del matrimonio, falso testimonio y consumo de alcohol. La presión internacional consiguió que fuera perdonada por las autoridades.

Tanto Emiratos Árabes Unidos, la federación a la que pertenece Dubái, como Qatar son países bastante seguros. Sus responsables defienden que los abusos sexuales son raros, pero no hay datos homologables y los activistas de derechos humanos temen que muchos no se denuncien debido a una legislación que pone el peso de la prueba en la víctima. Los jueces suelen buscar evidencias físicas de que se ha resistido la agresión, algo que en caso de ser drogada o de sufrir un ataque de pánico puede no existir. Además, una mentalidad ultraconservadora hace que aún se vea con recelo a las mujeres que viajan solas, beben alcohol o salen por la noche.

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