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Cristina Kirchner se declara una perseguida judicial ante los tribunales

La exmandataria denuncia por tráfico de información al juez que la investiga

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner a la salida de los tribunales federales. Ampliar foto
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner a la salida de los tribunales federales. Télam

Envuelta en múltiples causas judiciales, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner regresó  a los tribunales federales de Comodoro Py. Kirchner firmó una notificación y aprovechó la visita para denunciar al juez Claudio Bonadio y a la diputada Margarita Stolbizer, esta última impulsora de varias denuncias contra ella. En las puertas de la sede judicial la exmandataria se proclamó ante la prensa víctima de “hostigamiento por parte de algún sector del poder judicial”.

La ex jefa de Estado llegó a los tribunales federales de Comodoro Py a las 12.53 hora local para notificarse personalmente de que Bonadio la procesó por presunta "administración infiel en perjuicio de la administración pública" y le dictó un embargo de 15 millones de pesos. Todo en el marco de la causa de dólar futuro por la cual Bonadio ha procesado a la exmandataria, al exministro de Economía, Axel Kicillof y a toda la plana del Banco Central de la gestión kirchnerista.

Fernández estaba visiblemente molesta por tener que viajar a Buenos Aires para concurrir a los tribunales a los solos efectos de firmar una notificación. A pesar de ser un trámite menor, un grupo de seguidores se acercó hasta el lugar para acompañar a su lider, aunque la masa era considerablemente menor a la que se acercó el pasado 13 de Abril, cuando declaró ante el juez. “Hoy quedó demostrado que el hostigamiento por parte de algún sector del poder judicial reviste caracteres casi ridículos. Lo único que hice en el juzgado de Bonadio fue firmar una notificación que por otra parte ya se había efectuado a través de mi apoderado”, dijo Kirchner. 

“Nos procesan por la devaluación que hace el gobierno que nos sobrevino y por los contratos a futuro, muchos de los cuales fueron celebrados por quienes hoy son funcionarios, cuando eran CEO y empresarios”, argumentó Fernández. “La animosidad es manifiesta", acusó, “está claro para todos y en la causa surge que mi domicilio real está a más de 2.000 kilómetros de distancia de acá. Es obvio que un acto de indagatoria tiene que ser efectivizado aquí en el tribunal y conmigo, pero estampar una firma debajo de una notificación podría haber sido hecho a través de un exhorto en el juzgado federal de Rio Gallegos”. No obstante, aclaró que “es el cumpleaños de mi hija y tenía que venir a Buenos Aires por cuestiones estrictamente políticas”. En cuanto a esto último, son numerosas las versiones que indican que la expresidenta se instalará en forma definitiva en la capital de Argentina.

Pero también ha sacado provecho de la visita a los tribunales: “En realidad todo el tiempo que estuve adentro no fue por la notificación sino por una denuncia que le efectué a Bonadio y a la señora Stolbizer, por una de las tantas denuncias que la diputada propara contra mí y mi familia con información absolutamente falsa que tuvo origen en un episodio de allanamiento ordenado por Bonadio en el domicilio del contador de nuestra familia de toda la vida. Con lo cual evidentemente estamos ante un tráfico de información y documentación y connivencia entre el juez, la denunciante y su asesora”. “Stolbizer parece que además de mala es burra, y este es su principal problema, porque si a la maldad se le suma la ignorancia el coctel es peligroso”, sentenció.

Entre una maraña de cables, micrófonos y cámaras que la rodeaban y 3 drones que sobrevolaban su cabeza, Fernández denunció que “hay un modus operandi en el que determinados miembros de lo que denomino el partido judicial despliegan acciones mediáticas espectaculares con un solo objetivo que es el rédito político, la intención dolosa y la judicialización de la política”. “El escándalo permanente tiene por objeto que los argentinos no hablen de las cosas que realmente están preocupando como es el tarifazo, prácticamente insoportable para muchos sectores de la población porque las facturas son impagables, y la caída de la actividad económica y el consumo, con el aumento de los alimentos o las expensas, tan altas como el alquiler”.