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Tras la muerte de tres militares, Francia admite que sus comandos actúan en Libia

El Ministerio de Defensa anuncia que tres suboficiales murieron al caer el helicóptero en el que viajaban

Soldados pro-gubernamentales en la batalla por Sirte, el pasado viernes.

Hace meses que las fuerzas especiales francesas actúan en Libia, pero hasta este miércoles no lo había admitido oficialmente el Gobierno. El Ministerio de Defensa lo ha hecho tras reconocer que tres militares fallecieron en ese país el pasado domingo “en acto de servicio” supuestamente en medio de los combates entre las diversas milicias existentes en Libia.

El ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, ha dicho en un comunicado que saluda “el coraje y la entrega de estos militares comprometidos al servicio de Francia, que cumplen todos los días misiones peligrosas contra el terrorismo”.

Los fallecidos son tres suboficiales de comandos especiales que viajaban a bordo de un helicóptero en Bengasi. La agencia AP, que cita fuentes libias, precisa que la aeronave fue derribada por un grupo denominado “Brigada de Defensa de Bengasi”. Poco después, sin embargo, el presidente François Hollande ha hablado de "accidente" sufrido por militares que participaban "en peligrosas misiones de información". Eran miembros del servicio de espionaje exterior, según fuentes oficiales.

A primera hora de la mañana el portavoz del Gobierno, Stéphan Le Foll, reconoció durante una entrevista con France Info que en Libia había miembros de las fuerzas especiales francesas.

Los tres suboficiales, según fuentes gubernamentales, viajaban a bordo de un helicóptero de fabricación rusa perteneciente a la milicia del poderoso general Jalifa Hafter, brazo armado del Gobierno establecido en Tobruk y opuesto al de Trípoli, ahora más apoyado por Occidente. Las fuerzas de Hafter, aliado de Egipto, combate especialmente a grupos islamistas radicales en el Este de Libia.

Bajo el mandato de Nicolas Sarkozy, Francia lideró en 2011 la coalición de 16 países que, con cobertura de la ONU, bombardeó durante semanas Libia hasta conseguir la caída del dictador Muamar el Gadafi. Desde entonces, el país está sumido en una verdadera guerra civil y acoge también a grupos armados del ISIS (Estado Islámico).

Los servicios secretos han señalado al Parlamento francés que, desde hace unos meses, y por vez primera, se ha detectado que simpatizantes yihadistas franceses prefieren viajar a Libia, y no a Siria o Irak como hacían hasta ahora. En Libia se están agrupando milicias del ISIS que abandonan Siria o Irak por el avance de tropas regulares de esos dos países y los bombardeos de la coalición internacional.

Los suboficiales fallecidos viajaban con tropas de un general opuesto al Gobierno establecido en Trípoli

Las fuerzas especiales franceses actúan en Libia sobre todo en Bengasi y Misrata. Bengasi es el centro de violento combates de fuerzas de seguridad libias con grupos del ISIS y Al Qaeda. Los franceses se coordinan allí con comandos de Estados Unidos, otro de los países que también tiene desplazadas fuerzas especiales en la zona, aunque no lo ha reconocido oficialmente.

El Gobierno francés ha insistido en los últimos meses en que el principal e inmediato peligro para la seguridad de Europa procede ahora de Libia, donde se están concentrando miles de islamistas radicales armados. “Sí, las fuerzas especiales están allí, Por supuesto para ayudar y hacer lo posible para que Francia esté presente allá donde haya que combatir el terrorismo”, ha declarado el portavoz Le Foll.

También de ahí parten en barcazas la mayoría de los inmigrantes de Oriente Próximo y África que intentan ganar la costa europea en muchos casos tras pagar dinero a las mafias libias.

Francia, el país más amenazado por los yihadistas, participa en estos momentos en tres guerras contra el ISIS y Al Qaeda con más de 5.000 militares en Oriente Próximo y África.

Una vez conocida ahora la presencia de militares franceses, y a pesar de que el Gobierno no había informado de ello al Parlamento, ningún dirigente de la oposición ha criticado al presidente François Hollande o a su Ejecutivo. Por el contrario, se han limitado a rendir homenaje a los tres fallecidos y expresar las condolencias públicas a sus familias. "Saludo la memoria de esos militares. Rindo homenaje al compromiso y coraje de nuestras fuerzas armadas, que arriesgan sus vidas para proteger a los franceses tanto en el territorio nacional como el zonas exteriores", ha dicho el jefe de la oposición, el expresidente Nicolas Sarkozy.

De otro lado, Hollande ha hecho este miércoles un llamamiento, en línea con la del ministro del Interior, para incrementar la cifra de reservistas voluntarios con el fin de constituir lo que ha denominado "una guardia nacional". Hoy hay más de 25.000 reservistas listos para sustituir labores de la Gendarmería entre exmilitares y voluntarios. De ellos, en las próximas semanas serán movilizados 15.000. Hay otros 28.000 reservistas disponibles en caso de movilización para el Ejército.

A ellos se suman todos los militares que han dejado el Ejército por una u otra razón en los últimos cinco años. 10.000 de ellos también serán utilizados en las próximas semanas por decisión de Hollande. En total, Francia cuenta con unos 120.000 reservistas.

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