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Argentina condena a cadena perpetua a 28 represores de la dictadura

Es por los crímenes cometidos en La Perla, el mayor centro clandestino de detención del interior del país

Luciano Menéndez, en primera fila con bastón, condenado el megajuicio de La Perla.
Luciano Menéndez, en primera fila con bastón, condenado el megajuicio de La Perla. Télam

La abuela de Plaza de Mayo Sonia Torres, de 86 años, escuchó hoy desde el juzgado la condena a cadena perpetua al exgeneral argentino Luciano Benjamín Menéndez. El Tribunal Oral Federal 1 de Córdoba arrancó por él el histórico fallo del megajuicio contra 43 acusados de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura en centros clandestinos de detención de Córdoba, entre ellos La Perla, el mayor del interior de Argentina. Entre muchos otros delitos, Menéndez fue hallado culpable por unanimidad de la apropiación del nieto de Torres, nacido en cautiverio el 14 de junio de 1976 y al que su abuela busca sin descanso desde hace 40 años. También fue condenado a cadena perpetua el jefe de torturadores de La Perla, Ernesto Nabo Barreiro, y otros 26 exaltos cargos militares por delitos perpetrados entre 1975 y 1978 contra 716 víctimas. Se trata del juicio más grande de la historia de Córdoba, que se ha prolongado durante 3 años y ocho meses.

Menéndez, de 89 años, es el represor más condenado desde que comenzaron los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura (1976-1983). El exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército y responsable militar de la región de Córdoba -situada en el centro del país- acumula en total 14 fallos en contra, de los cuales 12 son a cadena perpetua. Seis imputados fueron absueltos, mientras que los restantes recibieron penas de entre 2 y 14 años de prisión.

Una multitud recibe con vítores y aplausos las condenas fuera del juzgado.
Una multitud recibe con vítores y aplausos las condenas fuera del juzgado. Télam

Miles de personas se acercaron hasta las puertas del juzgado para ser testigos de este veredicto histórico, como mostraban numerosas imágenes y vídeos difundidos a través de las redes sociales. En días previos, la Universidad Nacional de Córdoba emitió seis vídeos con testimonios de familiares de víctimas en los que animaban a los alumnos a concurrir al tribunal. En su interior, decenas de familiares de víctimas y referentes de derechos humanos escucharon en silencio la lectura del veredicto, que se alargó durante más de una hora, mientras sostenían en las manos imágenes de los desaparecidos.

Una de las fotografías era la de Silvina Parodi, la hija de Torres, titular de Abuelas de Plaza de Mayo en Córdoba. Silvina estaba embarazada de seis meses y medio cuando la secuestraron junto a su pareja, Daniel Orozco, el 26 de marzo de 1976, solo dos días después del golpe de Estado. Los dos están desaparecidos. Menéndez fue hallado hoy culpable por primera vez del robo de bebés, un delito por el que fueron condenados previamente también los dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone, como máximos responsables de un plan sistemático. Las Abuelas de Plaza de Mayo estiman que unos 500 bebés fueron separados de sus padres al poco de nacer y entregados a familias cercanas al régimen militar bajo una falsa identidad. Fruto de una búsqueda muy activa, 120 han sido recuperados.

A lo largo de las 352 audiencias celebradas en estos años pasaron frente al tribunal casi 600 testigos, entre ellos varios supervivientes de La Perla. "Padecimos simulacros de fusilamiento, requisas con cuotas de vejación y manoseo, avasallamiento a nuestra intimidad, constantes golpizas y tormentos", relató en 2013 Liliana Deutsch a los jueces. Tenía 18 años cuando fue secuestrada y enviada a La Perla junto a sus padres y sus dos hermanas. Todo el grupo familiar sobrevivió al terror.

También logró salir con vida de La Perla Gustavo Contepomi, quien recordó durante siete horas los tormentos infligidos a él y a sus compañeros. "En 1976, en La Perla estábamos en peligro de muerte permanente. Padecíamos los gritos de los torturados y la presencia permanente del pozo... En la medida en que La Perla se llenaba, también se vaciaba. Nos pasó que de pronto algunos ya ni teníamos miedo al pozo sino a las nuevas posibles torturas, al dolor", dijo a los jueces Contepomi a través de una videoconferencia desde Barcelona, donde reside. Este superviviente recordó en 2013 cómo vio morir a varias personas, entre ellas "a una joven a la que llamaban Pampita" y con la que se ensañaron salvajemente: "no sólo la picanearon y la golpearon por todo el cuerpo sino que la ataron a un auto y la arrastraron por los caminos".

Identificación de restos óseos

De las 716 víctimas, 279 siguen desaparecidas y solo se han recuperado los restos de 71. Entre los identificados están cuatro estudiantes de Medicina y militantes de la Federación Universitaria Peronista que fueron secuestrados en un parque en 1975, antes de la dictadura. Se trata de Lila Rosa Gómez Granja, Ricardo Saibene, Alfredo Felipe Sinópoli Gritti y Luis Agustín Santillán Zevi. Sus restos fueron hallados en los Hornos de La Ochoa, la estancia donde Menéndez pasaba sus fines de semana, e identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense en 2014, en medio del juicio.

Los cuatro nombres formaban parte también de una lista con el nombre de 18 desaparecidos y el supuesto lugar donde podían ser encontrados que Barreiro entregó al tribunal en diciembre de 2014. El exmayor ha sido uno de los pocos que han roto el silencio mantenido por los principales altos cargos militares sobre el terrorismo de Estado. En sus últimas palabras, tanto Barreiro como Menéndez negaron las acusaciones y se mostraron provocadores. Al término de la sentencia, que fue difundida en streaming por el Centro de Información Judicial (CIJ), la calle explotó en aplausos y gritos de "asesinos" dirigidos contra los condenados.

Represión previa al golpe de Estado

El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 marcó el inicio de una de las páginas más oscuras de la historia de Argentina, pero la represión comenzó antes, aún en democracia, como volvió a demostrar hoy la condena por delitos cometidos en 1975.

"El reconocimiento en esta megacausa de que el plan sistemático de represión y exterminio existía con anterioridad al golpe es sumamente importante", señala el Equipo de Memoria, Verdad y Justicia del CELS, uno de los organismos que sigue más de cerca estos juicios. El terrorismo de Estado en la década de los 70 quedó probado previamente en la causa por la masacre de Trelew, ocurrida en 1972, y en la de la Triple A, que condenó a cinco integrantes de esta organización paramilitar por asociación ilícita y delitos de lesa humanidad.