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¿Están los militares con Donald Trump?

Un total de 88 generales y almirantes le apoyan, frente a los 500 que respaldaron a Romney en 2012

El candidato republicano, Donald Trump, este miércoles en Filadelfia.
El candidato republicano, Donald Trump, este miércoles en Filadelfia. REUTERS

Los militares no pueden hablar de política en Estados Unidos, ni sobre con quién simpatizan ni sobre a quién detestan, pero un buen termómetro para saber por dónde respira el Ejército es el apoyo de los altos cargos. El candidato republicano, Donald Trump, exhibió esta semana el respaldo de un total de 88 generales, almirantes y altos cargos que le avalan como un ‘comandante en jefe’ de fiar. Su rival demócrata, Hillary Clinton, replicó este miércoles recordando que ella acumula el apoyo de unos 89.

¿Están los militares con Trump o con Clinton? En la carta de apoyo firmada al empresario neoyorquino figuran algunos de los militares que hace cuatro años apoyaron al aspirante republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, pero faltan la mayoría de ellos, ya que en 2012 Romney logró cinco veces más adhesiones, medio millar. Y, tal y como recordaba hoy The Atlantic, se encontraban entre ellos figuras de renombre como Hugh Shelton, quien fuera jefe del Estado Mayor durante la Administración de Bill Clinton, y otros cuatro más de su categoría.

En el caso de Trump, no figuran jefes de cuerpos que hayan dirigido grandes combates más allá del general Michael Flynn, que fue nombrado por Obama para dirigir la Agencia de Inteligencia de Defensa y sirvió en Afganistán. Las firmas han sido recogidas por el almirante Charles Williams, veterano de Vietnam galardonado. Otros de los militares que firman han hecho declaraciones polémicas. El general William G. Boykin, que describió la guerra contra el terrorismo islamista con el enfrentamiento entre una “nación cristiana” y el “ídolo” del Islam, mientras que Thomas McInerey puso en duda que Obama hubiera nacido en Estados Unidos y, por tanto, no podía ser elegido presidente.

Trump ha dejado a medio mundo atónito con sus declaraciones sobre el Islam (defendió prohibir la entrada de musulmanes en el país como medida antiterrorista) o sobre Rusia (alentó con ironía a espiar los correos de Clinton y muestra una simpatía inusitada por Putin). Estos pronunciamientos han sido munición para la campaña demócrata, que pinta al candidato republicano como un irresponsable que no puede dirigir el país.

Pero la carta firmada por los 88 militares dice que es necesario un cambio en la política de seguridad y defensa del país y este, dicen, “solo puede hacerlo alguien que no ha estado involucrado y con responsabilidades en el deterioro de nuestras fuerzas armadas”. Los republicanos acusan directamente a Obama y a Clinton, exsecretaria de Estado, culpables de la escalada del autodenominado Estado Islámico (ISIS en su siglas en inglés) y del atentado en el consulado de EE. UU. en Bengasi (Libia).

Mientras Trump sacaba pecho por sus 88 generales, Clinton hacía lo propio por sus 89, entre ellos, el general John Allen. Este mismo miércoles, en un mitin en Filadelfia, el magnate aseguró que, si llega a la Casa Blanca, daría a sus generales 30 días para diseñar un plan que derrote al ISIS.

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