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Cerrada una de las mayores minas de Argentina por el segundo derrame de cianuro en un año

Barrick Gold informa con una semana de demora un accidente sin riesgo ambiental ni humano

Vista aérea de la mina Valedero, operada por Barrick Gold en San Juan. Ampliar foto
Vista aérea de la mina Valedero, operada por Barrick Gold en San Juan. Telam

A un año del mayor desastre minero en la historia de Argentina, y como si se tratase de un macabro aniversario, el gobierno de la provincia de San Juan (a 1.100 kilómetros de Buenos Aires) ha ordenado el cierre temporal de la explotación denominada Veladero, operada por la firma canadiense Barrick Gold. Se trata de la misma mina que en septiembre de 2015 vertió un millón de litros de agua contaminada, afectando a 5 ríos interiores de la región. En aquel momento se suscitó una polémica por el ocultamiento de la contaminación, que fue negado por el propio gobierno nacional. Por el hecho están procesados 9 directivos de la firma. El nuevo accidente con agua cianurada se produjo en un campo de lixiviación y según informó la propia empresa en un comunicado “no hubo contacto con ningún curso de agua ni con canales de desvío”, aunque el juez penal de San Juan, Pablo Oritja, ya está al frente de las investigaciones. Los trabajadores de la mina tendrán garantizada la fuente de trabajo y el salario hasta que se resuelva la situación, según advirtió el poder ejecutivo provincial.

Esta vez pasó una semana para que las autoridades de Barrick Gold admitieran que su explotación había sufrido un nuevo accidente. El miércoles por la noche, el gobernador de San Juan, Sergio Uñac, ordenó el cierre temporal de la mina al ser notificado “un incidente dentro del valle de lixiviación producto del desacople de una cañería corrugada de 18 pulgadas con solución de proceso”, según manifestó la firma en un comunicado. El hecho se habría producido el pasado 8 de septiembre. La decisión del mandatario provincial fue motivada por el hartazgo que ha generado en toda la comunidad sanjuanina la presencia de la firma canadiense, a pesar de los puestos de trabajo que genera. Así lo confirma el propio fiscal de Estado, Guillermo De Sanctis, a los medios: “Barrick nos tiene un poquito cansados”, y así lo expresa la comunidad de Jáchal, un pueblo de 10.000 habitantes ubicado a 300 kilómetros de Veladero.

El texto difundido por Barrick da cuenta de un “desacople” que se había producido “por el impacto de un trozo de hielo”. “Por las características del incidente no hubo amenazas para la salud de los trabajadores, las comunidades, o del medioambiente”, advierte.

Los vecinos organizados en la asamblea “Jáchal no se toca” han montado una carpa en la plaza central del pueblo y difundieron un escrito en el que “exigen al ministro de Minería de la Provincia, Alberto Hensel, al Ministro de Medioambiente de la Nación Sergio Bergman y a las autoridades de Policía Minera de San Juan que en el plazo de 24 horas den las explicaciones pertinentes sobre un nuevo derrame que habría ocurrido en la mina Veladero entre el miércoles y jueves de la semana pasada. Nos mantiene en vilo la posibilidad de nuevos desastres ambientales”. Una vez más, fue el whatsapp lo que los alertó. Como hace un año atrás.No obstante, durante la noche del miércoles, un grupo de vecinos que salieron a la calle a protestar por el derrame de agua cianurada agredieron al intendente de Jáchal, Mario Vega, quien tuvo que ser resguardado en la comisaría. “Nos tuvimos que refugiar en la comisaría porque hubo algunos vecinos que me agredieron al igual que otros funcionarios de mi gestión”, dijo.

Gonzalo Strano, coordinador de la campaña de glaciares de Greenpeace declaró: “Nuevamente ganó la impunidad. Macri debería cerrar Veladero como se lo piden ciento de miles de personas desde el derrame del año pasado. Este nuevo derrame vuelve a confirmar que no se puede confiar en este tipo de empresas, que con la complicidad de los gobiernos de turno, nos mienten y nos contaminan”.