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Un ataque terrorista deja 17 soldados indios muertos en Cachemira

India culpa a Pakistán del peor atentado sufrido por su Ejército en los últimos 14 años

Activistas indios pisotean una bandera de Pakistán como protestas tras el ataque en Cachemira.

Al menos 17 soldados murieron en un atentado terrorista este domingo en Cachemira, el ataque más letal para el Ejército de India en ese Estado en más de una década. Un grupo de cuatro terroristas, un comando suicida según los medios indios, se infiltró alrededor de las cuatro de la mañana a la base militar de Uri, en Cachemira. Allí comenzaron un ataque indiscriminado con granadas y disparos. La mayoría de los efectivos que murieron dormían en tiendas de campaña, que se incendiaron muy rápido. El ejército explicó en un comunicado que ocupaban estos refugios temporales porque en se estaba realizando un cambio de las tropas en esta zona altamente militarizada. Además de los muertos, otros 30 soldados heridos fueron llevados en helicóptero a Srinagar, la capital del Estado, a unos 100 kilómetros de distancia.

El enfrentamiento con los militares duró seis horas y terminó al matar a los cuatro terroristas. El primer ministro de India, Narendra Modi, aseguró que los responsables serán castigados de manera enérgica. India se ha apresurado a culpar a Pakistán, su país vecino y enemigo y se teme que la tensión entre estos países aumente. “Pakistán es un Estado terrorista y debe ser identificado y aislado como tal”, aseguró el ministro de Interior, Rajnath Singh, después de posponer un viaje que tenía previsto a Rusia y EE UU.

La jefa de Gobierno de Jammu Y Cachemira, Mehbooba Mufti, aseguró que el ataque intenta aumentar la violencia y crear una situación de guerra en la región. “[El Estado de] Jammu y Cachemira siempre ha sido la peor víctima de las hostilidades entre India y Pakistán y su gente ha pagado un colosal precio en las últimas seis décadas”, aseguró a los medios indios. Cachemira ha sido el motivo por el que los dos países, ambos potencias nucleares, se han enfrentado en tres guerras desde su independencia de Reino Unido.

Fuentes de inteligencia aseguraron al diario The Indian Express que el pasado 15 de septiembre habían advertido del peligro de un ataque suicida de un grupo de militantes paquistaníes que estaban cerca de la línea de control y que intentaban infiltrarse a Uri, donde se encuentra el cuartel principal del ejército de la región. A habido otros atentados graves al ejército de India, como el que a principios en 2015 quitó la vida a siete soldados en la base aérea de alta seguridad de Pathankot, en Punjab o una emboscada en el distrito de Chandel, en Manipur, que dejó a 20 militares muertos.

Este es el peor ataque al Ejército indio en Cachemira desde 2002 cuando tres atacantes suicidas entraron a la base de Kaluchak y mataron a 30 personas, entre ellos militares y sus familias.

Los últimos dos meses han sido muy violentos en la bella región al pie de los Himalayas. Los enfrentamientos entre civiles y fuerzas de seguridad han sido constantes desde que las fuerzas de seguridad mataron el 8 de julio a Burhan Wani, un militante del grupo Hizbul Muhajideen. Aunque no se le responsabilizó por ningún atentado, era muy famoso por su activismo en redes sociales, donde posaba con un AK47 y pedía la independencia para Cachemira. Desde entonces, más de 80 personas han muerto y 10.000 han resultado heridas. Los defensores de derechos humanos que han condenado la brutalidad con la que el ejército ha respondido a las manifestaciones, temen que tras este atentado la situación se torne aún más violenta.