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El agujero negro de Veracruz se traga a cuatro estudiantes universitarios

Seis días después las familias no han recibido petición de rescate. México teme un nuevo caso de estudiantes asesinados

Protesta por la desaparición de Génesis Urrutia.
Protesta por la desaparición de Génesis Urrutia. EFE

El Estado de Veracruz (México), desde hace años un remolino de crimen e impunidad, se ha tragado a otros cuatro jóvenes. La policía busca a tres estudiantes desaparecidos el jueves pasado en la zona metropolitana de Veracruz y a otro estudiante más al que se le perdió la pista en paralelo en otro lugar de la ciudad, sin que se sepa todavía si ambos casos están relacionados. Las familias no han recibido petición de rescate ni ninguna otra señal. Todo apunta a lo que en México se conoce como un levantón, un aterrador término popular que remite al hecho de ser raptado para ser eliminado en algún lugar, generalmente sin dejar rastro.

La Fiscalía afirma que hay indicios de que estas desapariciones han sido obra del crimen organizado. La banda criminal con más poder en Veracruz es el ominoso Cártel de Los Zetas, formado hace más de una década por desertores del Ejército y cuyo sello operativo es la propagación del terror, sobre todo por medio de los levantones. Otra banda importante que opera en el área es la pujante Nueva Generación. No existe hipótesis sobre los motivos de la desaparición de estos cuatro jóvenes, estudiantes universitarios.

Los tres que desaparecieron juntos son dos hombres, Leonardo Arano y Gustavo García Baruch, y una mujer, Génesis Urrutia. De Urrutia han trascendido más datos que de los demás. Era una alumna destacada de Comunicación y el año pasado había tenido una beca de estudios en Ecuador. Al conocer su desaparición, unos 200 compañeros de estudios se reunieron en una manifestación para exigir que la encontrasen sana y salva: "¡Te queremos de vuelta!", gritaban los jóvenes. El director de la facultad, Marco Agustín Malpica, clamó ante la prensa: "Estamos en el hartazgo. Está ganando la delincuencia criminal".

Édgar Urrutia, padre de Génesis, ha tomado el papel de portavoz de las familias. "Nadie nos ha contactado y eso es lo más desesperante", ha dicho. Según él los miembros de la Fiscalía asignados al caso les están prestando la mayor atención posible, pero denuncia la falta general de recursos de investigación. Las carencias de personal, de capacitación y de protocolos adecuados son constantes del panorama mexicano de la impunidad. Más del 90% de los delitos cometidos en México se quedan sin resolver.

Este miércoles se cumplen seis días de las desapariciones, el doble del tiempo en el que se considera que es más probable hallar con vida a las víctimas de este delito. Mientras que del cuarto desparecido apenas se sabe nada, del grupo de tres se especula que podrían haber sido raptados cuando iban en taxi o también que el levantón habría tenido lugar cuando caminaban por la calle, según versiones de testigos citados por el padre de Urrutia.

En enero de 2016 se dio otro caso similar en Veracruz. Cinco jóvenes desaparecieron cuando volvían de celebrar un cumpleaños. Policías estatales han sido detenidos como responsables del crimen. Desde entonces todo lo que se ha encontrado son mínimos restos corporales de dos de ellos. El macabro fenómeno de las desapariciones azota Veracruz y muchas otras zonas de México, con el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa como manifestación más brutal y un listado nacional de más de 27.000 mexicanos de los que no se ha vuelto a saber.

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