Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno japonés prevé para 2018 la abdicación del emperador Akihito

El monarca, de 82 años, anunció este pasado verano su intención de abandonar el trono

El Gobierno de Japón ya trabaja formalmente para encontrar los mecanismos legales que permitan la abdicación del emperador Akihito. Fuentes del Ejecutivo nipón, citadas por el diario Asahi y la agencia japonesa Kyodo, indican que la renuncia al trono en favor de su hijo Naruhito podría materializarse en el año 2018. Akihito, de 82 años, mostró este verano su disposición a dar tal paso ante su delicado estado de salud y la preocupación de no poder llevar a cabo su papel como jefe de Estado.

El emperador japonés Akihito, este 26 de septiembre.

La ley que regula la Casa Imperial japonesa no cuenta con una disposición que permita abdicar al actual emperador y solamente contempla la sucesión en caso de que muera. Si bien muchos de los monarcas nipones han renunciado al trono del Crisantemo en el pasado por distintos motivos, la normativa fue cambiada a finales del siglo XIX porque entonces se creía que tal disposición debilitaba a la institución.

Visto el calendario, que según Asahi habría sido sugerido por el propio emperador, el Gobierno se ha propuesto sacar adelante una legislación que solamente afectaría a Akihito, lo que evitaría tener que enmendar la Constitución del país. Se trataría de crear una excepción a la regla.

Precisamente esta semana un grupo de seis expertos nombrados por el Ejecutivo han empezado a discutir cómo gestionar esta situación. El primer ministro, Shinzo Abe, les pidió "debatir sobre el tema sin ninguna idea preconcebida y tener en cuenta las diversas opiniones y recomendaciones de los ciudadanos". Los sondeos apuntan que entre el 70% y el 90% de los japoneses respetan el deseo de Akihito de dejar el puesto. "Teniendo en cuenta la edad avanzada del emperador, hay que avanzar en un debate calmado sobre las diferentes opciones que podemos llevar a cabo, incluyendo la reducción de sus funciones", dijo Abe.

La demanda de una discusión "calmada" sobre el tema no es casual. Aunque la opinión pública parece aprobar una abdicación del emperador, los círculos más conservadores de la política japonesa recelan de este proceso porque consideran que podría ser motivo de inestabilidad política. La salud de Akihito se ha visto debilitada en los últimos años, ya que se sometió a una operación coronaria de "bypass" en 2012 y sufrió un cáncer de próstata en 2003, tras el que padeció osteoporosis debido al efecto de la terapia hormonal que se le prescribió.

Los expertos debatirán sobre ocho aspectos: el papel del emperador en la Constitución, su implicación en las funciones del Estado, su avanzada edad y cómo reducir sus funciones, la posibilidad de establecer una regencia, la opción de delegar algunas funciones, la posibilidad de renuncia al trono, un marco que permita a futuros emperadores abdicar y el futuro papel de Akihito en caso de que finalmente deje su puesto.

Entre los temas no se incluye la posibilidad de abolir la ley sálica, que impide a las mujeres acceder al trono. "Creo que los estudios sobre esta cuestión son muy necesarios, pero en esta ocasión el primer ministro nos ha pedido que no se incluya este tema en las discusiones", aseguró a los periodistas Takashi Imai, que preside el comité. Se espera que el grupo de expertos emita un informe a principios del año que viene, tras el cual el Gobierno nipón presentaría un proyecto de ley que permitiría la futura abdicación.

Más información