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Bachelet cambia su gabinete a cuatro días de las municipales

La presidenta chilena releva a la ministra de Justicia, apuntada como una de las principales responsables de un problema en el padrón electoral

La presidenta chilena, Michelle Bachelet.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet.

En una muestra más de la compleja situación que atraviesa el Gobierno chileno y de la urgencia de cambios, a solo cuatro días de las elecciones municipales la presidenta Michelle Bachelet quitó de su cargo a la ministra de Justicia, Javiera Blanco, apuntada como una de las principales responsables de un problema en el padrón electoral que complica el sufragio en los comicios para medio millón de chilenos y que esta semana enfrentó a La Moneda con su propio conglomerado político. También perdieron su cargo los titulares de Bienes Nacionales y de Energía, esta última una cartera de gran peso en el Ejecutivo chileno.

Hace dos meses, Bachelet se resistía a realizar ajustes en su Gabinete, pese a la presión que provenía sobre todo del oficialismo. La mandataria parecía inmutable ante el 15% de aprobación que le concedió la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), el crecimiento discreto de la economía y el débil apoyo ciudadano a sus reformas, que han atravesado serios problemas de implementación. Sin embargo, el escándalo que azotó al Gobierno por los errores en el padrón electoral que complican las votaciones de unos 467.000 chilenos sí hizo que la socialista se viera en la obligación de cambiar su equipo.

En reemplazo de Blanco —una abogada cercana a la Democracia Cristiana y una de las figuras más cercanas a la presidenta— entrará al Gabinete el abogado Jaime Campos, exministro del Gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006).

La relación entre Blanco y Bachelet era probablemente la principal razón de mandataria para mantenerla en su cargo, pese a que hace meses la ya exministra enfrentaba diversos problemas de repercusión nacional. El deficiente manejo político que tuvo en las crisis por la muerte de menores de edad a cargo del Estado y las millonarias pensiones de funcionarios de Gendarmería, tenían a Blanco en el centro del huracán. Su destino se selló esta semana, sin embargo, con las fallidas inscripciones en los registros electorales de unos 470.000 chilenos. Aunque serán los tribunales los que determinarán las respectivas culpabilidades, uno de los organismos a su cargo, el Registro Civil, aparece como una de las instituciones responsables de que unilateralmente se hayan cambiado de lugar de votación a las miles de personas que tuvieron que renovar sus DNI y pasaportes en los últimos años.

Para subsanar el error que ha provocado la indignación y confusión ciudadana, en medio de una crisis de credibilidad en la política, esta semana el Gobierno intentó sacar adelante una ley en el Congreso para permitir que los afectados pudieran elegir el lugar donde votar el próximo domingo: si en la comuna donde estaban inscritos o en su nuevo domicilio electoral. En el Parlamento, sin embargo, el Ejecutivo no logró conseguir la votación necesaria y este martes se vio obligado a retirar el proyecto de ley, lo que fue catalogado como un nuevo bochorno. Ayer, la presidenta por fin abordó la crisis: "El Gobierno ha hecho todo lo posible por resolver un problema que venía desde el año 2012 y que se ha acumulado hasta la fecha", señaló en referencia los problemas que, a su juicio, se iniciaron en la Administración de Sebastián Piñera.

En la cartera de Bienes Nacionales sale el periodista Víctor Osorio, en cuyo reemplazo entrará la abogada Nivia Palma. Pero probablemente el cambio de mayor significado fue el que se produjo en Energía, una cartera estratégica del Gobierno donde llega el economista Andrés Rebolledo. El socialista Máximo Pacheco, uno de los ministros valorados transversalmente por el oficialismo y la oposición, y por la clase política y empresarial, deja el Ejecutivo para integrarse a la campaña del expresidente Lagos. Con este movimiento, la Administración pierde a una de sus mejores piezas a un año y cinco meses de entregar el poder y Lagos fortalece su equipo con miras a convertirse en el candidato único del conglomerado de centroizquierda Nueva Mayoría.

La crisis del padrón, brecha en el oficialismo

La reciente crisis del padrón electoral ha dejado al descubierto, entre otros asuntos, la quiebra que existe entre los partidos oficialistas y su propio Gobierno, en un periodo que estará marcado por las elecciones municipales de este domingo y las parlamentarias y presidenciales de noviembre del próximo año. Desde la Nueva Mayoría acusan vacío de poder de La Moneda, lo que ha hecho que arranque anticipadamente la carrera presidencial, sobre todo en el centroizquierda. Pese a los problemas, hasta ahora la apuesta de Ricardo Lagos es la única que parece ser capaz de ordenar a la frágil coalición.

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