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Comey, Abedin y Weiner, los tres protagonistas del último caso de los correos de Clinton

El director del FBI, una asesora de Clinton y su exmarido saltan al centro de la campaña a 10 días de las elecciones

El pasado viernes, una nueva sorpresa sacudió la campaña presidencial de Estados Unidos tras la publicación de una carta del director del FBI, James Comey, en la que anunciaba que investigará nuevos correos vinculados al caso de la aspirante demócrata Hillary Clinton. Tal revelación, apenas 11 días antes de que los estadounidenses acudan a votar, ha convertido en protagonistas a tres personajes que hasta ahora solo habían tenido un papel secundario en esta carrera hacia la Casa Blanca: el director del FBI, James Comey, la asistente y asesora de Clinton, Huma Abedin, y el esposo de ésta, el excongresista Anthony Weiner, de quien está en proceso de separación.

El director del FBI, James Comey.
El director del FBI, James Comey. AP

Un jefe del FBI en el ojo del huracán

James Comey se ha visto envuelto en una decisión complicada. El pasado jueves tuvo conocimiento del hallazgo de correos electrónicos en varios dispositivos requisados durante una investigación a Anthony Weiner. Por un lado, esto ocurre en unas elecciones en las que una candidata ha sido investigada por alojar su correspondencia en un servidor privado, por lo que podía haber incurrido en una negligencia por descuidar información clasificada.

Por otro, su rival acusa a las autoridades de estar implicadas en una “manipulación” de las elecciones para garantizar la victoria de la demócrata. Y en medio, Comey tuvo que decidir si informar al Congreso, a pesar de que la ley no le exige hacerlo antes de las elecciones, y así no ser acusado de imparcialidad, o guardar estos datos hasta después del 8 de noviembre. En ese caso, si ganase Clinton, el Partido Republicano tendría argumentos para poner en duda su labor.

Comey decidió sacarlo a la luz, pero en las 48 horas posteriores se ha sabido que el FBI todavía no conoce el contenido de los correos electrónicos, que puede tratarse de copias de los mismos que ya ha investigado anteriormente y que puede que ni siquiera pertenezcan a Hillary Clinton. “Es bastante extraño sacar algo así a la luz con tan poca información”, dijo la demócrata en un evento este sábado. “De hecho, no es solo extraño, carece de precedentes y es profundamente preocupante”.

El gesto de Comey alimenta la imagen del director del FBI como un veterano republicano capaz de trabajar para una administración demócrata —la de Barack Obama— y ha causado furor entre los responsables del Departamento de Justicia, que le asesoraron en contra de enviar su carta al Congreso, según fuentes de los medios estadounidenses, para que cumpliera con la tradición de no dar pasos que puedan influir en las elecciones. En una carta a sus empleados, el director de la agencia reconoció que aún no conoce “la importancia de esta colección de emails recién descubiertos” y que sus agentes ni siquiera han empezado a investigarlos.

Todos los interrogantes del caso tienen ahora a Comey de protagonista: ¿Comparecerá públicamente esta semana para dar explicaciones? ¿Revelará en qué consiste la nueva información encontrada? ¿O esperará a después de las elecciones?

Huma Abedin conversa este viernes con miembros de la campaña de Clinton, en presencia de la demócrata, tras conocerse la revelación del FBI.
Huma Abedin conversa este viernes con miembros de la campaña de Clinton, en presencia de la demócrata, tras conocerse la revelación del FBI. REUTERS

La lealtad entre Clinton y Abedin, a prueba

Huma Abedin conoció a Hillary Clinton en 1996, cuando ésta era primera dama de Estados Unidos y ella era una becaria de 19 años en la Casa Blanca. Ambas volvieron a trabajar juntas en el Departamento de Estado, donde ejerció en el gabinete de Clinton, y ahora es su asesora y asistente personal en la campaña por la presidencia. Por su trabajo junto a la entonces secretaria de Estado, Abedin contó con una cuenta de correo electrónico correspondiente al gobierno, pero también tenía una como la investigada a Clinton por estar alojada en su servidor de correo privado.

La asesora fue entrevistada por el FBI durante la investigación del caso de los correos y ha declarado bajo juramento que “entregó todos los documentos y materiales” con los que trabajó en esa etapa, tanto sus emails como el portátil y el teléfono que utilizaba. Según fuentes de The Washington Post, Abedin desconoce cómo sus correos pudieron acabar en el ordenador que utilizaba su esposo Anthony Weiner y que cuando entregó su documentación al Departamento de Estado, sus abogados ni siquiera consideraron revisarlo porque ella no lo utilizaba. El diario asegura que el FBI todavía no se ha puesto en contacto con Abedin y que ella desconoce qué es lo que han descubierto.

El impacto de esta última revelación en la campaña de Clinton, a quien ha salpicado una investigación sobre el marido de su asesora, puede poner a prueba el lazo entre ambas mujeres e incluso, en caso de victoria demócrata, dejar fuera de la Casa Blanca a su asesora más cercana de las últimas décadas. Por el momento, este sábado Abedin no viajó con Clinton a los actos de campaña que celebró en Florida.

El excongresista demócrata Anthony Weiner.
El excongresista demócrata Anthony Weiner. AP

Y un excongresista en sus horas más bajas

Anthony Weiner, legislador demócrata por el Estado de Nueva York, está siendo investigado por enviar mensajes de contenido sexual a una joven de 15 años de Carolina del Norte. Nada más conocerse este caso —el segundo de este tipo en el que se encuentra implicado— su esposa y asesora personal de Clinton, Huma Abedin, anunció la separación de ambos. Las pesquisas del FBI llevaron a los agentes a requisar varios dispositivos electrónicos de Weiner, entre ellos un portátil, una tableta y un teléfono móvil. Según fuentes de The New York Times, en ellos han encontrado miles de correos electrónicos intercambiados entre Abedin y otros miembros del equipo de Clinton.

Y así es como un caso de “sexting” similar al que ya terminó con la carrera política de Weiner en 2011, ha ganado relevancia en estas elecciones presidenciales. En aquel momento, el demócrata pidió disculpas públicamente y Abedin se mantuvo a su lado. Dos años después apoyó su candidatura a la alcaldía de Nueva York, pero fracasó cuando se supo que había enviado nuevas imágenes de sus genitales, esta vez bajo un seudónimo. El último episodio corresponde a la relación que desde julio de 2015 hasta el pasado agosto llevó a Weiner a enviar fotos en las que aparecía en ropa interior, pero en una de ellas se podía ver que en la misma cama estaba descansando su hijo pequeño. Nada más salir a la luz esa imagen en el diario The New York Post, el republicano Donald Trump ya intentó atacar a Clinton por su “pésimo juicio” a la hora de elegir a su asesora.

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