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La OTAN intenta tranquilizar tras la alarma sobre el triunfo de Trump

Stoltenberg se muestra convencido de que Estados Unidos cumplirá sus compromisos

Jens Stoltenberg, a su llegada a la reunión de ministros europeos de Defensa.
Jens Stoltenberg, a su llegada a la reunión de ministros europeos de Defensa. REUTERS

Tras una semana de sorpresa, inquietud y reuniones de urgencia, los dirigentes de la OTAN y de la UE tratan de calmar las aguas respecto a la victoria de Donald Trump. El secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, se ha mostrado este martes convencido de que el presidente electo de Estados Unidos no dejará de atender sus compromisos con los aliados, como sugirió en campaña electoral. “Estoy seguro de que será un presidente que cumpla los compromisos de Estados Unidos en la Alianza porque una OTAN fuerte es importante para Europa, pero también para Estados Unidos”, ha recalcado ante la prensa. El mensaje público fue idéntico al que lanzó durante la reunión que mantuvo con los ministros de Defensa de la UE, según fuentes comunitarias.

Entre la preocupación —diplomática— expresada durante los primeros días y la sensación de normalidad que se intenta transmitir ahora ha mediado un hecho fundamental. Son las palabras del todavía presidente, Barack Obama, que está tranquilizando a los europeos después de recibir a Trump el pasado jueves en el Despacho Oval. Washington trata así de convencer a sus socios de la OTAN de que, durante esa conversación, el líder republicano le ha expresado su intención de mantener intacta la posición estadounidense.

Stoltenberg incluso se ha mostrado conciliador en lo que respecta a la sintonía entre Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, con quien conversó este lunes. “Es normal que Donald Trump hable con los líderes mundiales, incluido el de Rusia. Y el mensaje de la OTAN ha sido que queremos dialogar con Rusia”, ha manifestado, en un intento de evitar la contradicción entre la posición estadounidense y la del resto de aliados hacia Moscú.

También Bruselas insta a aplacar tensiones. “Lo hemos dejado muy claro: queremos seguir manteniendo una buena relación con nuestros amigos estadounidenses sobre la base de nuestros valores”, añadió la alta representante para la Política Exterior, Federica Mogherini, tras la reunión celebrada en Bruselas. Esa alusión a los valores, similar a la primera reacción de la canciller alemana, Angela Merkel, tras la victoria de Trump, revela que, pese a todas las cautelas, ni la UE ni la OTAN olvidan los mensajes de campaña del próximo mandatario estadounidense.