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360 empresas de EE UU piden a Trump que mantenga la lucha contra el calentamiento

John Kerry advierte de que la transición energética "es imparable" gracias al sector privado

Más de 360 empresas e inversores estadounidenses han difundido este miéroles una carta en la que piden al presidente electo Donald Trump que no abandone la lucha contra el cambio climático. Entre los firmantes están compañías como Hewlett Packard, Kellogg, Levi Strauss, L’Oréal, Nike, eBay o Starbucks. Las empresas se unen así a la presión internacional para que Trump no saque a su país del Acuerdo de París contra el calentamiento. El todavía secretario de Estado de EE UU, John Kerry, ha asegurado desde la Cumbre de Marrakech que la transición energética es ya "imparable" gracias al sector privado.

John Kerry este miércoles en la Cumbre del Clima de Marrakech.

Trump es el ausente más importante de la Cumbre del Clima de Marrakech. Ausente en sentido físico, ya que aún no ha tomado posesión de su cargo de presidente de Estados Unidos y no está ni él ni su futuro equipo en estas negociaciones. Y ausente en espíritu, porque tanto él como sus colaboradores han cuestionado el cambio climático y la lucha internacional contra el calentamiento. Pero Trump es el ausente del que todos hablan en Marrakech y al que todos apelan para que no cumpla con la promesa de sacar a EE UU del Acuerdo de París.

Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, y François Hollande, presidente francés, se mostraron esta semana confiados en que Trump acabará comprendiendo la importancia de la lucha contra el cambio climático, un fenómeno que el republicano ha llegado a calificar de cuento. Ambos líderes también confían en que escuche a las empresas. Y, durante la Cumbre de Marrakech, un amplio grupo de multinacionales e inversores de Estados Unidos han difundido este miércoles una carta abierta en la que le piden que no abandone la lucha contra el calentamiento global y mantenga los compromisos adquiridos por Barack Obama.

El escrito —que también va dirigido a Obama, al Congreso de EE UU y a los líderes reunidos en Marrakech— explica que la economía de su país necesita de la "eficiencia energética" y de una generación de electricidad “baja en carbono”. Si no se logra, el "progreso americano está en riesgo". Además de pedir a Trump que "continúe la participación de Estados Unidos en el Acuerdo de París", los firmantes reclaman que se mantengan las inversiones para llegar a una economía baja en carbono.

"Aún no sabemos qué hará Trump", ha señalado a EL PAÍS Adnan Z. Amin, director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena, en sus siglas en inglés). "No sabemos su posición, pero sí que es un hombre de negocios. Y las renovables mueven cientos de miles de millones en Estados Unidos. Si es un buen hombre de negocios, tendrá una actitud positiva hacia las energías renovables", resume Amin.

El escrito de las empresas se difundió poco antes de una conferencia en Marrakech del todavía secretario de Estado de EE UU, John Kerry, uno de los impulsores del Acuerdo de París, que se cerró hace casi un año y se ve amenazado tras la victoria de Trump.

Kerry se ha mostrado convencido de que la transición energética hacia las tecnologías limpias es ya "imparable", precisamente, por el impulso dado desde el sector privado. "El sector privado es el actor más importante", ha resaltado Kerry, quien hace unos días estuvo con un equipo científico en la Antártida y comprobó in situ los efectos del calentamiento global.

Mercados

Según ha explicado el secretario de Estado, los mercados son ahora más determinantes que los Gobiernos en la lucha contra el cambio climático y en esa transición hacia las energías limpias. El camino recorrido y los compromisos de su país ya no se pueden "revertir", ha dicho entre aplausos de los asistentes a su conferencia. "Una abrumadora mayoría de ciudadanos de EE UU sabe que el cambio climático está sucediendo", ha añadido en clara alusión a las dudas que Trump y sus colaboradores han lanzado sobre este fenómeno.

"Compartimos con Kerry el hecho de que la transición hacia las energías limpias y un mundo sin carbono es imparable. Por mucho que Trump se apoye en los negacionistas climáticos, tampoco podrá con ella", ha valorado Florent Marcellesi, de Los Verdes Europeos.

Un último compromiso de Obama

Poco tiempo después de intervenir John Kerry en la Cumbre de Marrakech, la Casa Blanca ha colgado un documento en su web sobre su estrategia hasta mitad de siglo en la lucha contra el cambio climático. Este plan, de más de 100 páginas, propone una reducción en EE UU de los gases de efecto invernadero del 80% en 2050 respecto a los niveles de 2005.

El Gobierno de Estados Unidos también ha trasladado este informe a la ONU, al igual que hizo Alemania el lunes pasado. En el Acuerdo de París ya se proponía a los países la posibilidad de presentar estas hojas de ruta más allá de 2025 y 2030, las metas concretas a las que se comprometen los firmantes del pacto. 

El documento presentado por la Casa Blanca llega en plena transición entre el equipo de Barak Obama y Donald Trump. Este último se ha mostrado escéptico con el cambio climático y ha manifestado su intención de salir de los acuerdos sobre calentamiento en la ONU. 

En su hoja de ruta, la Casa Blanca recuerda que en 2008 el G-8 ya se comprometió a conseguir que para mediados de siglo se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero de todo el mundo un 50%. En el caso de los países desarrollados, estos recortes de emisiones tendrían que ser del 80% o más. En el Acuerdo de París, Estados Unidos se comprometió a una reducción de entre el 26% y el 28% en 2050 respecto a las emisiones de 2005. Y a través de este documento el actual equipo sostiene que en 2050 se llegará "al 80% o más" de reducción.