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García Padilla: “Me preocupa que tantos estadounidenses piensen como Trump”

El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, subraya la hispanidad de su país frente al auge de los movimientos antilatinos

Alejandro García Padilla, gobernador de Puerto Rico, y Juan Luis Cebrián, presidente del Grupo PRISA. SANTI BURGOS Vídeo: Quality

“Como latinoamericanos, nos sentimos muy preocupados con el resultado electoral en EE UU”. El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, ha expresado este martes en el foro Puerto Rico, destino global, organizado por este diario con el patrocinio de Iberia y la colaboración del Instituto Cervantes, su alarma por un hecho –la victoria de Donald Trump en los comicios presidenciales del pasado día 8– que no anticipaba que pudiese suceder y que ha calificado, en diálogo con el presidente del Grupo PRISA y de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián, de “retroceso en pleno siglo XXI”. “EE UU había logrado irse desprendiendo de las posturas retrógradas y de ese populismo supremacista y de desprecio a la riqueza cultural. Más que lo que piensa y dice Trump, me preocupa que tantos millones de estadounidenses piensen como él”.

En lo económico, aunque Puerto Rico pudiese verse beneficiado a corto plazo por una potencial ruptura del pacto de libre comercio entre EE UU, México y Canadá (Nafta, por sus siglas en inglés), en tanto que el Estado libre asociado compite con México en algunos sectores, García Padilla incide en que Puerto Rico “no puede basar su éxito en la desgracia del vecino”. “El Nafta nos restó competitividad, pero también ha permitido que farmacéuticas mexicanas puedan vender sus productos en EE UU vía Puerto Rico”, asevera.

El mismo razonamiento que lleva al gobernador puertorriqueño a rechazar la posible cancelación del Nafta como revulsivo económico para su país, le lleva también a deplorar una potencial vuelta atrás en el deshielo diplomático entre EE UU y Cuba, un país que se ha percibido tradicionalmente como un competidor de Puerto Rico en turismo. "Yo no lo puedo ver así: no puedo basar mi éxito en la desgracia de mi vecino. Queremos un mundo más competido y, a la vez, más exitoso, con sinergias que nos favorezcan a todos. Tenemos que compartir desarrollo económico”, ha apuntado en la clausura del foro.

El presidente del Grupo PRISA ha recordado que el cambio en la Administración estadounidense –“proclive a la expulsión a todo aquel que sea latino o distinto de como eran los abuelos del nuevo presidente”– no vendrá solo: a principios de este mes los puertorriqueños han votado por un Gobierno –el que comandará Ricardo Rosselló– más proclive a la anexión con EE UU. ¿Cómo se presenta el futuro en la isla? “Soy optimista, pero que coincida un presidente antilatino con un gobernador que solo mira con devoción a EE UU es peligroso”, ha subrayado García Padilla. “Ya hemos empezado a ver personas que empiezan a ser despreciadas por los estadounidenses más ignorantes que se sienten empoderados por un resultado electoral que da poder a la segregación”. En contraposición, el todavía jefe de Gobierno de la isla puso como ejemplo su política en los últimos años, en los que dijo haber convertido a Puerto Rico en un lugar “abierto” para los inmigrantes, fundamentalmente dominicanos y haitianos.

A punto de dejar la presidencia, García Padilla reniega de una actitud que comparten muchos mandatarios a ambos lados del Atlántico: afirmar que se sienten satisfechos con toda su labor al frente del Gobierno. “Ningún gobernante debe hacerlo; siempre hay tanto más que hacer”, apunta. En consonancia, opta por la autocrítica sin olvidar algunos aspectos positivos. “La crisis fiscal lo ha abarcado todo y ha habido luces y sombras. Tenemos menos desempleo y el turismo y la agricultura ya no están en recesión, el crimen es casi la mitad de lo que era, la Universidad de Puerto Rico ha vuelto a expandirse, ha habido adelantos, como encaminar la solución a la crisis de la deuda... El próximo gobernador tiene al alcance de la mano reducirla”, añade. A diferencia de otros países en crisis, García Padilla destaca que durante la recesión –y pese al altísimo volumen de deuda pública que acumula– Puerto Rico ha logrado disminuir desempleo y crimen. ¿Cómo? “Mirando no solo a EE UU, sino mirar a Europa y al resto de Latinoamérica. Hemos traído farmacéuticas latinoamericanas, hemos retomado rutas aéreas a Europa…”.

Identidad hispana

“Puerto Rico ha decidido abrazar su identidad puertorriqueña, su hispanidad; no se siente una cosa que no sea puertorriqueña. Y esa idiosincrasia no es negociable”

Alejandro García Padilla, gobernador de Puerto Rico

A renglón seguido, el mandatario puertorriqueño ha insistido en el esfuerzo de su Ejecutivo por “subrayar su identidad latinoamericana y su hispanidad”, un punto en que él discrepa de las intenciones de su sucesor en el cargo, Ricardo Rosselló. “Puerto Rico ha decidido abrazar su identidad puertorriqueña, su hispanidad; no se siente una cosa que no sea puertorriqueña. Y esa idiosincrasia no es negociable”.

En este sentido, Juan Luis Cebrián ha recordado el declive del interés de las autoridades españolas por Hispanoamérica y la cultura hispana desde mediados de la década de los noventa. Como muestra de ello, el presidente de PRISA ha destacado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aún no ha ido a Cuba pese a la reapertura de los cauces diplomáticos entre la isla y EE UU. “Es obvio que hay una ausencia de las instituciones españolas. No hace falta ir a América Latina: el desprecio del actual presidente hacia la identidad lingüística se ve en que ni siquiera ha visitado la Real Academia Española, en Madrid”. Cebrián también ha criticado que el España no esté defendiendo a “los latinos en EE UU que están siendo despreciados por su nuevo presidente electo, como tampoco defiende la causa de la hispanidad en Puerto Rico”.

¿Se percibe esta ausencia de España en la isla? García Padilla responde con un “sí” rotundo, con dos salvedades: las de Juan Carlos I y Felipe VI. “Dejar de fomentar el vínculo cultural entre España y Latinoamérica cierra oportunidades. Puerto Rico ha librado, a veces solo, una batalla sin cuartel por defender su hispanidad y nuestros hermanos hispanos deben saber que Puerto Rico se ha aferrado al vínculo hispanoparlante como ningún otro país”. El mandatario puertorriqueño, en cambio, abre una puerta esperanzadora para el futuro del español en la isla: “Algo está cambiando: se ven más películas españolas, más series españolas y más deportes españoles en televisión. Y noto que esta mayor apertura está reenriqueciendo el idioma”.

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