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Entrada libre al metro de San Francisco. Invitan los piratas informáticos

Los 'hackers' pidieron 73.000 dólares en cibermoneda a cambio de restablecer la conexión

Estación de Berkeley del metro de San Francisco.

La escena podría parecer propia de una trama de Mr. Robot o Black Mirror, pero es el mundo real y es San Francisco. El viernes pasado, Black Friday, los ávidos compradores que se iban a desplazar al centro de la ciudad en transporte público se llevaron una sorpresa: los billetes de metro eran gratis. En las máquinas expendedoras se mostraba un mensaje: “You hacked, all data encrypted” (“Estáis hackeados, y todos los datos encriptados”).

Los empleados pusieron sobre las máquinas una nota más sencilla: “Free tickets” o “Free entry”, según le pareciese al responsable de la estación. Billetes gratis hasta el lunes por la mañana en el Muni, como se llama el sistema público de transporte de San Francisco, que ha funcionado sin necesidad de pagar, pues los tickets se pueden usar también en los pintorescos tranvías y los autobuses eléctricos característicos de la ciudad.

El vetusto tranvía sigue presente en San Francisco.

Detrás del ataque pirata está un grupo cibercriminal que pedía el equivalente a 73.000 dólares en criptomoneda por permitir que el sistema volviese a funcionar con normalidad. Esta técnica de extorsión es conocida como ransomware, una especie de ciberrescate. La única pista que tuvieron los técnicos municipales fue un correo para comunicarse: cryptom27@yandex.com. Yandex es el equivalente a Google en Rusia. El colectivo detrás del ataque ha usado un seudónimo como remitente Andy Saolis, un nombre conocido en el sector de la ciberseguridad por su recurrencia. En un correo a The Verge, un medio especializado en tecnología, los atacantes han confirmado que la intención del ataque era alertar de los errores de sus sistemas, que funcionan con Windows 2000 Server.

Las dudas son muchas. ¿Por qué San Francisco? Seguramente porque cuando se pone un pie en la ciudad, supuestamente uno de los lugares tecnológicamente más avanzados del mundo, la capital de Silicon Valley, llama la atención que todo es vetusto y decadente salvo en la zona financiera. El transporte público contrasta con lo que se espera de un lugar así. Vagones de metro con más pasajeros de lo recomendable y un sistema complementario de tranvías para aliviar la congestión.

Como suele ocurrir, Twitter fue el medio preferido por los usuarios del sistema municipal para comentar la situación con diversas muestras de humor. Sin embargo, lo que comenzó con la complicidad de los usuarios, se ha tornado en amenaza. En la tarde del lunes, los atacantes advirtieron de nuevo: o el servicio municipal de transporte pagaba o harían pública una base de datos con 30 gigas de información sobre empleados y clientes.

Hoodline, un blog de información local de San Francisco, asegura que los atacantes se disculpaban por su mal uso del inglés, “No vivimos en Estados Unidos”.